Y Shake Shack, ¿es Fast Food o Fast Casual?

Sigue fresco en la memoria de todos. El día que Shake Shack abrió su primera sucursal en México fue un evento gigantesco, las filas se medían en horas y todos querían probar la delicia de Nueva York en el corazón de Reforma.

Tal vez la única comparación con ese día se remonta décadas atrás, cuando McDonald’s llegó a México. Generaciones distintas pero el sentimiento era el mismo. Sin embargo, hay grandes comparaciones entre esas dos cadenas, y es que una es sinónimo de fast food, mientras que la otra parece ocupar el reciente término de Fast Casual, pero, ¿cuál es la diferencia?

De un chef para el mundo

El término fast casual es reciente, pero la práctica no. Desde 2014, Eater, uno de los medios especializados en comida en Estados Unidos comenzó a abordar el tema con insistencia, pero sus orígenes se remontan a 1991, cuando el chef Wolfgang Puck lanzó su cadena Wolfgang Puck Express, donde platillos creados por el premiado chef eran recreados y ofrecidos de manera masiva por un módico precio.

Esa es una de las características del fast casual, cuando un chef reconocido sale de la alta gastronomía (o como se le conoce en inglés, fine dinning) para lanzar un restaurante mucho más «casual». Esto implica que mientras su restaurante insignia tiene platillos de 42 dólares, su nuevo proyecto los ofrece en 7 o 12 dólares. A comparación de eso, en Estados Unidos, una comida completa en un restaurante de fast food puede ser menor a 5 dólares.

Shake Shack es producto del restaurantero Danny Meyer, quien hizo crecer un pequeño carrito de hot dogs en Madison Square Garden hasta convertirlo en un negocio billonario con cerca de 320 locaciones a nivel mundial, en México se estima que Shake Shack tendrá 30 locaciones dentro de 10 años.

Meyer incluso ha llevado a Shake Shack a posicionarse dentro de una nueva categoría, fine casual, en la que se aleja aún más de la idea de comida rápida y acercarse más al fine dinning, pero sin altos precios, o servicios exclusivos como reservaciones.

Se convierte en local

Otra característica del fast casual es que al abrir un local en otro país o cultura distinta, se mezcla con el entorno. En México hay concretes exclusivos de la ciudad (uno creado de la mano de Elena Reygadas), mientras que en Manila cuentan con sabores exclusivos de esas latitudes.

Comida real y un poco más

Algo elemental del fast casual es la calidad de los alimentos. Orgánico, sin pesticidas, libre de pastoreo, artesanal y más, son términos que encontrarás en este tipo de restaurantes. Panera Bread, uno de los líderes indiscutibles del concepto, comenzó como una panadería artesanal y aunque hoy cotiza en la bolsa de valores de Estados Unidos, sigue produciendo pan de alta calidad.

Otro ejemplo es Chipotle, que usa gran parte de su comunicación para que sepas que todos sus bowls y burritos son armados a partir de productos frescos y saludables, a diferencia de la comida rápida, que siempre viene congelada desde cientos, si no es que miles de kilómetros de distancia.

No es para niños

La fast food tiene un área de juegos, una mascota, juguetes incluidos en las comidas para niños y más. Restaurantes como Shake Shack no sólo prescinden de eso, también venden cerveza, vino y algunos incluso cócteles.

La línea gris

Aunque se busca hacer una distinción entre fast y casual, hay ciertas áreas grises, como el hecho de que la comida rápida cuenta con drive-thru y la otra no, pero ahora hay ciertos establecimientos de Chipotle que sí cuentan con ese concepto, sin embargo siguen siendo considerados fast casual.

Hay limitantes en ambas definiciones que no tienen por qué ser revisadas con lupa, a veces se presta para divertidas comparaciones y preguntas. Shake Shack fue nuestro lugar a discutir por ser el primero de este tipo en México, sin embargo, podemos cuestionar, ¿si Enrique Olvera abrió el Molino «El Pujol», donde vende esquites, tacos de aguacate y otras delicias a un precio mucho menor que el de sus restaurantes, ya tenemos nuestra propia experiencia fast casual a la mexicana?