Hace más de un año que uso un desodorante orgánico y esta ha sido mi experiencia

Cuando decidí cambiar de un desodorante antitranspirante a uno orgánico, lo hice más por miedo que por moda. Fue un proceso extraño, en el que tuve que probar varias de las pocas opciones que existen en el mercado, de ir con expertos para descartar padecimientos que me preocupaban y de atreverme a trivializar algo que para muchos es causa de vergüenza, el aroma corporal.

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Desde mi adolescencia, cuando también fui atleta de alto rendimiento, usé el mismo desodorante con antitranspirante. La razón era que por la intensa actividad física que practicaba sudaba más que cualquier niña de mi edad… y no era exactamente un aroma a rosas. El antitranspirante me ayudaba a disminuir la producción de sudor –su principal función– y al mismo tiempo contenía una rica fragancia.

Era la solución más práctica, pero desde entonces ya sometía mi cuerpo a este tipo de componentes, y si te pones a pensar son años, incluso décadas, en las que el uso y la mala elección de un producto común puede llegar a desencadenar problemas mayores sin darnos cuenta. No fue hasta que, por sentir esos raros dolores, irónicamente corrí a hacerme un ultrasonido. Era algo cómico y hasta ridículo que aún teniendo un minúsculo escote tuviera tanta preocupación por un padecimiento, como el cáncer de mama, que por mito atribuimos al tamaño. Pero por algo existen las campañas de prevención del «mes rosa» (con la auto-exploración y todo aquellos consejos que solemos dar por sentado) y mejor decidí salir de dudas con un experto.

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Afortunadamente en el estudio salió que todo estaba en orden, pero la primera recomendación de mi médico fue «deja de usar anti-transpirante». Me dijo que en vez de éste debía buscar una marca que solo perfumara mi piel sin tapar los poros, porque el antitranspirante estaba afectando mi piel y estaba causando esos síntomas dolorosos.

Yo no entendía la diferencia entre uno y otro, hasta que llegué al estante donde estaban todos los «desodorantes». Para mi sorpresa no encontré NINGUNO sin antitranspirante (hasta las letras chiquitas lo mencionaban). Todas las opciones disponibles de los counters de belleza de cualquier supermercado, que es donde básicamente la mayoría de las personas compramos nuestro «desodorante» y productos de higiene personal, lo contenían en su fórmula. Así comenzó la odisea de buscar opciones orgánicas.

Mi primera prueba fue con Lush, conocido por su gran variedad de productos hechos con ingredientes vegetales. Usé el desodorante «The Guv’ner» en polvo que combinaba carbón con el licopodio, sustancia que controla el olor y la transpiración, pero no contaba con que el color del producto era oscuro (como plata) y yo soy de piel morena, entonces en cada aplicación terminaba con una mancha verde. A mí, en lo particular, me resultó incómodo, así que por más efectivo que pudiera ser pasé al siguiente contendiente. Aquí aprendí la primer lección, en estos casos no basta con la marca, sino con el que mejor te acomode,

Hace más de un año que uso un desodorante orgánico y esta ha sido mi experiencia - guvner

Por azahares del destino, mientras caminaba por Polanco, llegué hasta una boutique llamada Botanicus. Entré y descubrí que tenían desodorantes orgánicos en spray, en piedra, en cristal y el tradicional roll-on. No experimenté más, ya con el cambio a «orgánico» era demasiado, por lo que tomé el básico de bolita.

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Esta marca se convirtió en mi aliada durante cinco meses, no tenía aroma, su ingrediente principal era el Aloe Vera y me protegía muy bien, además de que dejaba mi piel muy suave. Lo malo fue que cuando «la luna de miel» terminó, mi cuerpo ya se había acostumbrado y había vuelto al punto de partida. La segunda lección fue: las necesidades de tu cuerpo no van a ser las mismas siempre, así que hay que tener varias opciones. Y nunca descartes aquel que YA funcionó, para regresar de nuevo si se presenta la ocasión.

Hace más de un año que uso un desodorante orgánico y esta ha sido mi experiencia - desodorante-2

Para ese entonces, felizmente los dolores (lo más importante) había desaparecido por completo, ya ni los recordaba, por lo que era una preocupación menos. Pero ahora por vanidad debía mantenerme alejada del antitranspirante. No podía dar un paso atrás, ni ir por la vida sin oler bien.

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Hace más de un año que uso un desodorante orgánico y esta ha sido mi experiencia - zahal

Así que fue como llegué a Zahal, una marca mexicana con productos naturales cuya ventaja es que puedes conseguirlo en The Green Corner y su propia tienda en línea. Los desodorantes son sus productos más vendidos, por lo que no solo a mí me consta que funcionan.

En su fórmula encontré que está hecho de sales minerales 100% naturales que inhiben la descomposición bacterial, no contiene alcohol (excelente para la piel), ni parabenos y clorhidrato de aluminio. Me mantuvo protegida y segura durante el verano y con esto sentí que pasó la prueba. Puedo decir que llevo siete felices meses con él y mantenemos una relación estable que en verdad espero que sea a largo plazo.

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La tercera lección aún no la aprendo, porque este producto todavía funciona. Sin embargo, sumado este tiempo, he cumplido más de un año sin que un desodorante con antitranspirante haya tocado mi piel. Y no te voy a mentir, hay días buenos y días malos en los que por más que lleves perfume te sentirás expuesto, pero es algo que vale la pena hacer por librarte de una de las principales causas de enfermedades que afectan a miles de mujeres y hombres en el mundo.

Me he convertido una promotora del cambio, más que de una marca y puedo decir que ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. Esto me ha llevado a conocer las necesidades de mi cuerpo, a interesarme más en los productos que uso a diario hasta en la ducha y a probar alternativas naturales que pueden fácilmente competir en una industria tan saturada como lo es la industria de la belleza.

Así que si quieres comenzar con algún producto natural, estos pequeños cambios hacen la diferencia. Tú también puedes hacerlo paso a paso y tu experiencia será diferente y te hará aprender lecciones durante el proceso.