¿Por qué seguimos dándole importancia a los Grammys?

Ya en 1993 Los Simpson se habían burlado brutalmente de los premios Grammy, llamándolos una porquería y con personajes rechazando la estatuilla incluso como propina o como basura. Las críticas no son nuevas, pero a pesar de todo, se mantienen como uno de los premios más comentados y constituyen la balanza entre el éxito y la mediocridad para los músicos más influyentes.

Al ser los premios más mediáticos, sufren la misma suerte que sus compañeros de temporada (sobre todo los Golden Globes y claro, los Oscar), son llamados irrelevantes, sobrevalorados y sin embargo todos están pendientes de los ganadores, ¿pero realmente mantienen una relevancia real?

Este año los premios Grammy tienen a Beyoncé como la artista con más nominaciones, disputando nueve estatuillas. Por otra parte, un disco que ha sido un éxito entre el público y la crítica es After Hours de The Weeknd, quien ha demostrado ser una máquina de éxitos, ha puesto a bailar a la gente en la salas de sus casas durante los peores momentos de la pandemia y es considerado el mejor trabajo del artista hasta el momento. ¿Nominaciones? Ninguna.

¿Favoritismo? No hay duda del talento de Beyoncé y sin duda la cantante merece esos premios y mucho más por su trayectoria, pero los Grammys tienden a olvidar la música que resuena entre la gente, no solo por el número de streams, sino por la importancia cultural de la música. De hecho, ya se lo hicieron a Beyoncé cuando su Magnum opus, Lemonade, perdió ante 25 de Adele.

En 2014 Macklemore ganó el Grammy al mejor disco de rap por The Heist, ¿sus contrincantes? Nothing Was the Same de Drake; Magna Carta … Holy Grail de Jay Z; good kid, m.A.A.d. city de Kendrick Lamar y Yeezus de Kanye West. El mismo Macklemore dice sentirse contrariado por ganar un premio que realmente lo merecía otro artista. Basta con decir que Kendrick Lamar es el único músico fuera de la música clásica y el jazz en ganar el premio Pulitzer en música.

Los premios Grammy han sido criticados de ser un evento al que eres invitado y en el que ganas dependiendo tu capacidad en las relaciones públicas, no en la música. Si le caes bien a ciertos personajes de la industria y cumples sus requisitos, serás nominado y ganarás, si haces las cosas por tu cuenta y no te doblegas ante ejecutivos en las oficinas de Los Angeles, puedes considerarte desterrado de los premios.

A pesar de todo, se trata de un secreto a voces eclipsado por la pomposidad de la ceremonia, las presentaciones en vivo y las controversias de la noche. Los Grammy se están hundiendo bajo su propio peso, pero aún les falta mucho tiempo para ahogarse por completo.