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5 poemas de Rupi Kaur que te ayudarán a sanar

Rupi Kaur es una poeta que nació en 1992, por lo que durante años tuvo la etiqueta de millennial en su trabajo, aunque claro, el hecho de que comenzara publicando en Internet y sus piezas fueran muy cortas, reforzaba el estereotipo.

La poeta ha crecido junto a sus seguidores y hoy cuenta con un fanbase de casi 4 millones de seguidores en su cuenta de Instagram. Los poemas de Rupi Kaur suelen ser cortos, contundentes, a veces son más como un grito al silencio que un trabajo desarrollado a conciencia, pero hay momentos en los que esos breves poemas engloban el sentir que todos hemos llegado a experimentar.

Te dejamos con una pequeña, pero intensa selección de los poemas que la artista ha publicado en sus dos libros «Otras maneras de usar la boca» y «El sol y sus flores«. Sin embargo, el último poema es mucho más largo que el resto y representa uno de los mejores trabajos en la carrera de Kaur. Una prosa ligera a la vez que contundente nos pone en los pies de cualquiera que ha necesitado sanar alguna vez en su vida, y sin duda, sus palabras sí ayudan.

«es tu sangre
la que corre por mis venas
dime cómo se supone
que voy a olvidar»

«no es lo que dejamos atrás
lo que me rompe
sino lo que podríamos haber construido
si nos hubiéramos quedado»

«no
no me
enamoraré a
primera vista cuando
nos conozcamos será amor
a primer recuerdo porque
te he visto en los ojos de mi madre
cuando me dice que me case con el tipo
de hombre en el que quiero que se convierta mi hijo»

Las primeras mañanas sin ti

«Vivo por ese primer momento de la mañana
en el que todavía estoy medio consciente
oigo a los colibríes fuera
coqueteando con las flores
oigo a las flores riéndose
y a las abejas poniéndose celosas
cuando me giro para despertarte
todo comienza de nuevo
el jadeo
el llanto
el golpe
al darme cuenta 
de que te has ido»

A qué se parece el amor

«A qué se parece el amor pregunta la terapeuta
una semana después de la ruptura
y no estoy segura de cómo responder a su pregunta
excepto por el hecho de que pensaba que el amor se
parecía mucho a ti
ahí fue cuando lo entendí
y me di cuenta de lo inocente que había sido
por asociar una idea tan bonita a la imagen de una persona
como si cualquier persona de este mundo
pudiera abarcar toda la representación del amor
como si esta emoción por la que tiemblan siete mil
millones de personas
se pareciera a un chico de uno ochenta
de complexión normal y piel oscura
al que le gusta la pizza fría para desayunar

a qué se parece el amor pregunta de nuevo la terapeuta 
esta vez interrumpe mis pensamientos a media frase
y en ese momento estoy a punto de levantarme
y salir por la puerta
pero he pagado demasiado dinero por esta hora
así que en vez de eso la miro fijamente
igual que miras a alguien
cuando estás a punto de entregárselo
con los labios fruncidos listos para empezar una conversación
los ojos que indagan en los suyos
buscando todos los puntos débiles 
que tienen escondidos en algún sitio
el pelo detrás de la oreja
como si hubiera que prepararse físicamente 
para una conversación
sobre filosofía o más bien las decepciones
de lo que parece el amor


bueno le digo
ya no creo que el amor sea él
si el amor fuera él
estaría aquí 
si fuera el elegido
sería él quien estaría sentado frente a mí
si el amor fuera él habría sido sencillo
ya no creo que el amor sea él repito
creo que el amor nunca fue 
creo que sólo quería algo
estaba dispuesta a darme a algo
que creía que era más grande que yo misma
y cuando vi a alguien
que quizá pudiera representar el papel
puse todo de mi parte
para convertirlo en mi semejante


y me perdí en él
tomó y tomó de mí
me envolvió en la palabra especial
hasta convencerme de que sólo tenía ojos para mí
sólo tenía manos para sentirme
sólo tenía un cuerpo para estar conmigo
ah cómo me vació

cómo te hace sentir eso
me interrumpe la terapeuta
bueno le dije
me hace sentir como una mierda


puede que estemos todos enfocándolo mal
creemos que es algo que se busca ahí fuera
algo destinado a chocar contra nosotros
de camino al ascensor
o a deslizarse por nuestra silla en una cafetería cualquiera
o a aparecer al final del pasillo de una librería
igual de sexy que intelectual
pero creo que el amor empieza aquí
todo lo demás es puro deseo y proyección
de todas nuestras necesidades y fantasías
pero esos elementos externos nunca podría funcionar
si no nos miramos por dentro y aprendemos
a querernos a nosotros mismos
para poder querer a los demás


el amor no se parece a una persona
el amor son nuestros actos
el amor es dar todo lo que podemos
aunque sólo sea el trozo más grande de un pastel
el amor es comprender
que tenemos el poder de hacernos daño
pero que vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos
para asegurarnos de que no nos lo hacemos
el amor es imaginar toda la dulzura y el cariño que
merecemos
y cuando alguien aparece
y dice que nos lo dará igual que nosotros
pero sus actos nos rompen
más que construirnos
el amor es saber a quién elegir»