¿Ya escuchaste mucho de Cursi? Aquí nuestro review honesto

Si vives en CDMX seguro ya escuchaste este nombre: Cursi. No, no como adjetivo, sino como el nombre propio de un restaurante. Foodies, medios, amigos, influencers; teníamos la sensación de que todo mundo ya había ido excepto nosotros. Y bueno, como se imaginarán, no es común que vivamos esa sensación. Tenemos la suerte de poder visitar (casi) todos los hotspots de la ciudad. Pero, por alguna razón, los astros no se habían alineado para conocer el famoso Cursi. Hasta hace algunos días. 

Fue gracias a nuestros amigos de Zacapa, los organizadores de un excelente bar hopping, que terminamos cenando ahí. Y, la verdad, también se agradece conocer los restaurantes más trendy un poquito después de que pasó el hype inicial. ¿Sigue lleno? ¿Cumple las expectativas? ¿Solo fue la magia de las redes sociales? Este es nuestro review honesto. 

¿Cuál es el concepto detrás de Cursi? 

El restaurante está ubicado en Chihuahua 78, dentro de una casa construida en 1916 por la compañía Prunes: uno de los pocos ejemplos vinculados al Art Nouveau que todavía se conservan en la ciudad. 

La cocina está a cargo del chef Armando Acosta y el concepto se trata de un steakhouse romántico donde los protagonistas, además de la carne, son platillos reconfortantes. 

Nuestro review honesto 

Desde que lo ves de lejos, Cursi te da la sensación de que ahí dentro está pasando algo de lo que quieres ser parte. Es amplio, con murales intervenidos por graffiti, diversos salones, y muchas mesas llenas. Es ruidoso en el mejor sentido posible y tiene un vibe relajado que totalmente te invita a quedarte. Ambiente y espacio: 10/10.

Ahora vamos con la comida. Porque, aunque todo lo demás es importante, esto es lo que nos causaba verdadera curiosidad. Y es que no es ningún secreto que, irónicamente, muchos de los restaurantes más virales es en lo que fallan. 

Como entrada probamos su Wedge Walad, la César al grill y el aguachile verde tatemado (uno de nuestros favoritos). Todo rico, todo abundante. Luego vino su famoso mac and cheese y el filete que seguro has visto en todas partes. ¿Nos volaron la cabeza? No tanto. ¿Están ricos? Sí, sobre todo si lo que buscas es comida monchosa y para compartir. 

Para nosotros, Cursi se tiene que ver como un todo. Un lugar al que vas tanto por su ambiente como por su comida. Es rico, es divertido, y perfecto para un cumpleaños, una reunión con amigos o para vivir al máximo esa vibe tan cool que solo CDMX tiene. Por fin se nos cumplió conocer este hotspot y sí recomendamos.