En este perfil somos muy fans del queso, así que obvio buscamos la mejor manera de celebrarlo en su día y le pedimos ayuda a Rallado Quesería, un espacio super lindo en la Condesa que se dedica exactamente a eso, al arte de los buenos quesos.
Tienen una selección cuidadísima de quesos mexicanos y europeos, y la gente detrás sabe exactamente qué hacer con cada uno. Por eso, les preguntamos algo que nos ha dado vueltas en la cabeza durante años: ¿cómo se marida el queso con cualquier bebida? Aquí van sus respuestas.


¿Cómo maridar queso con cualquier bebida?
Vino tinto
- Larghetto (oveja, Finca las Luciérnagas) – Querétaro, México
- Viña Milagro (oveja, Rancho San José María) – Querétaro, México
- Comté 12 meses (vaca) – Jura, Francia
El vino tinto y el queso es la combinación más clásica del mundo, y hay una razón muy concreta para eso. Los taninos del vino tinto pueden sentirse ásperos solos, pero la grasa del queso los suaviza y los redondea, mientras que el vino limpia el paladar después de cada bocado. El resultado es una experiencia más equilibrada y con mayor profundidad de sabor. Funciona mejor con quesos de más maduración e intensidad, como los de oveja o los curados de larga estancia. El Comté de 12 meses, por ejemplo, tiene esa complejidad que necesita un vino con carácter para estar a la altura.

Vino blanco
- St. Monique (cabra, Chaurand) – Celaya, Guanajuato, México
- Brie (vaca) – Île-de-France, Francia
El vino blanco hace exactamente lo contrario al tinto, y por eso funciona tan bien con quesos más suaves. Su acidez y frescura cortan la cremosidad del queso y lo hacen sentir más ligero en el paladar, sin que pierda nada de su sabor. Además, resalta las notas lácticas y ácidas de quesos de cabra o de pasta blanda como el Brie, que sin el vino pueden sentirse un poco planos.

Cerveza
- Misionero (vaca, Cava Bocanegra) – Querétaro, México
- Andante (oveja, Finca las Luciérnagas) – Querétaro, México
- Gruyère (vaca) – Suiza
La cerveza es la más noble y la más flexible de toda esta lista. La burbuja hace un trabajo increíble limpiando el paladar entre bocado y bocado, y las notas tostadas o amargas de una buena cerveza conectan de manera muy natural con quesos curados o de sabores más marcados. Una cerveza oscura con un Gruyère bien madurado es una de esas combinaciones que no parecen obvias hasta que las pruebas, y entonces ya no puedes pensar en otra cosa.

Tequila
- Hoja de Aguacate (cabra, Sierra Encantada) – Morelos, México
- Manchego semicurado (oveja) – La Mancha, España
Esta es la combinación que más nos sorprendió, y la que más ganas nos dio de probar. El tequila blanco tiene una frescura y una mineralidad muy específicas que resaltan la salinidad del queso de una manera que ninguna otra bebida logra igual. También corta la grasa con mucha precisión, dejando cada sabor limpio y definido. El Manchego semicurado con un buen tequila blanco es una pareja que tiene mucho más sentido de lo que uno esperaría. Mexicanísimo y delicioso.

Gin & tonic
- Cabra a las hierbas (cabra, La Negrita) – Querétaro, México
- Brillat Savarin (vaca) – Borgoña, Francia
Aquí la afinidad es casi automática. Los botánicos del gin, que pueden ir desde enebro hasta lavanda, cilantro o pepino dependiendo de la marca, tienen una afinidad natural con los perfiles herbales y frescos de los quesos de cabra. El resultado es ligero, aromático y muy primaveral. El Brillat Savarin, que es uno de los quesos más cremosos y lujosos de Francia, encuentra en el gin un contrapunto fresco que lo equilibra perfectamente. Es el maridaje más elegante y más inesperado de la lista.

Aperol Spritz
- Burrata (búfala, Lenruz) – Tabasco, México
- Ricotta (vaca) – Italia
Este es el maridaje del contraste, y funciona exactamente por eso. El Aperol Spritz es fresco, ligeramente amargo y muy burbujeante, tres características que equilibran a la perfección la cremosidad intensa de una burrata o una ricotta. Sin el contraste, estos quesos pueden sentirse muy pesados. Con el Aperol Spritz, cada bocado se siente ligero y el conjunto nunca se vuelve empalagoso.

Cava, sidra o prosecco
- Roquefort (oveja) – Aveyron, Francia
- Cabrales (vaca) – Asturias, España
Los quesos azules son los más intensos y los más divisivos de todos, y los espumosos son su pareja ideal por una razón muy específica:sus acentos frutales y su estructura moderan el punto picante y la intensidad de un Roquefort o un Cabrales sin apagarlo. No se trata de suavizar el queso sino de encontrar el equilibrio justo para que cada sabor pueda brillar. El contraste es juguetón y el resultado es mucho más complejo y divertido de lo que cualquiera esperaría.

El queso no necesita una ocasión especial para estar en la mesa, pero el Día del Queso es una excusa perfecta para tomárselo en serio y explorar combinaciones que quizás nunca habías considerado. Si quieres armar tu propio maridaje en casa, Rallado quesería está en la Condesa y tienen todo lo que necesitas: el queso correcto, el consejo justo y la selección perfecta para que no tengas que adivinar nada. Solo llegar, preguntar y dejarse guiar. Que no falte el queso.

Debe estar conectado para enviar un comentario.