La Segunda Plenitud de Dom Pérignon

Por Mary Gaby Hubard

La marca Dom Pérignon es sinónimo de excelencia y dedicación.

Se han posicionado como una de las casas vinícolas más importantes del mundo, gracias a su constante esfuerzo por alcanzar la excelencia.

Sus ciclos de trabajo, son de un año y la naturaleza juega como un arma de doble filo para ellos. Cada evolución dentro y fuera de sus bodegas contribuye a la singularidad de la bebida.

Este año, saldrá la Segunda Plenitud de Dom Pérignon. Una experiencia atemporal para el paladar, que vive en sus bodegas desde hace 16 años, esperando el momento perfecto para florecer.

Las “Plenitudes” de la marca son champañas que llevan por lo menos 12 años de maduración. Se han estado añejando desde 1998, la primera ya fue revelada hace algunos años y ahora podremos disfrutar de la P2.

La intención es exaltar el tiempo a través de la persistencia aromática, la la singularidad sombría, mineral, yodada y especiada de la bebida burbujeante.

Para los verdaderos amantes de esta bebida, es una botella que no puede faltar en la cava. Es un excelente obsequio para quien conoce y disfruta de la champaña y una gran inversión para quien se interesa en las cosechas fuera de serie.

La Plenitud, tal y como su nombre lo dice es un todo, es excelencia y perfección.

Twitter: @MGHUBARD