Pargot es uno de esos spots que te sorprenden con su gastronomía

Algo que me pasa en CDMX es que, con tantos restaurantes nuevos y propuestas por descubrir, a veces me abruma la idea de que probarlos se vuelva algo automático. Al tener la suerte de poder visitar y escribir sobre muchos de ellos, vivo con el miedo de no disfrutar realmente la experiencia y perder ese asombro inicial. Pero lugares como Pargot me devuelven la calma: me recuerdan que todavía hay restaurantes capaces de sorprendernos y reconectar con lo que nos enamora de la gastronomía.

Una colaboración que lo tuvo todo

Hace unos días tuve la oportunidad de ir a la colaboración especial entre Pargot y Vernáculo, el restaurante de Monterrey liderado por el chef Hugo Guajardo. Desde que entré, la experiencia se sintió distinta: el lugar es acogedor, cálido y nada pretencioso, con un servicio que hace que todo fluya de manera natural. La cocina, como nos explicaron los chefs, buscaba que cada platillo tuviera mucho sabor, y vaya que lo lograron.

Fui con mi novio —que suele ser muy exigente cuando un plato no tiene suficiente punch— y esta vez aprobó absolutamente todos. El menú con hongos como hilo conductor fue un recorrido lleno de matices, con combinaciones que resaltaban lo mejor de cada producto. Y para completar, los vinos de Bodegas del Viento se convirtieron en el maridaje perfecto: redondos, precisos y llenos de carácter.

Para volver una y otra vez

Si algo me quedó claro es que quiero regresar pronto a Pargot para probar más de las creaciones de su chef Alexis Ayala. Es un restaurante al que recomiendo ir tanto en un día casual, como estar atentos a las colaboraciones especiales que organizan. Porque justo ahí está la magia: en esas noches donde todo se alinea para recordarte que comer bien es, en sí mismo, un acto de celebración.