¿Qué pasa cuando los protagonistas, o sea el personaje principal de una serie es (irónicamente), la peor parte? Eso fue lo que preguntó el sitio Ranker a su comunidad, y los resultados reflejaron que más de 41 mil personas votaron para elegir las series donde, según la audiencia, el protagonista es el peor personaje del reparto.
10 de los protagonistas menos queridos de sus propias series
Hannah Horvath – Girls
Deliberadamente escrita como egoísta, dramática y condescendiente, Hannah terminó irritando incluso a los fans más fieles de la serie. Se muestra incapaz de empatizar con su entorno —desde sus padres hasta sus amigos— y constantemente se sitúa como la víctima del mundo. Su famosa frase “I think I might be the voice of my generation” resume una personalidad centrada en sí misma, que terminó desgastando la narrativa.

Dawson Leery – Dawson’s Creek
Dawson se volvió el blanco de críticas por su sentimentalismo excesivo y su constante necesidad de aprobación. En lugar de representar a un adolescente sensible, terminó siendo percibido como manipulador, especialmente en momentos como cuando culpa a Joey por querer estudiar en Francia. Su idealismo romántico no envejeció bien con el paso del tiempo.

Piper Chapman – Orange Is the New Black
Aunque comenzó como el hilo conductor entre la audiencia y la prisión de Litchfield, Piper pronto quedó eclipsada por personajes mucho más complejos. Su arco estuvo marcado por el privilegio, la manipulación emocional y una desconexión con los conflictos reales que atraviesan las demás reclusas. No es una villana ni una heroína, simplemente fue opacada.

Carrie Bradshaw – Sex and the City
Lo que empezó como un símbolo de independencia femenina terminó convertido en una figura contradictoria. Carrie es criticada por juzgar a sus amigas, por su egoísmo en las relaciones amorosas y por su constante idealización de sí misma. Su evolución a lo largo de la serie fue mínima, y su comportamiento caótico la volvió uno de los personajes más polarizantes de la televisión.

Ted Mosby – How I Met Your Mother
La promesa romántica del inicio terminó en decepción. Ted fue visto como un personaje con un ego inflado, dispuesto a todo por contar su versión de la historia, aunque esto implicara relaciones superficiales, expectativas irreales o sabotear a sus propios amigos. Su obsesión con Robin y su narcisismo terminaron opacando el relato.

Rory Gilmore – Gilmore Girls
Rory comenzó como una estudiante modelo, buena hija, amiga, cómplice. Su comportamiento en la etapa adulta —infidelidades, actitudes egocéntricas y falta de compromiso— chocó con la imagen de la chica brillante que conocimos al inicio. Incluso sus relaciones sentimentales se vieron afectadas por su inmadurez emocional.

Bill Compton – True Blood
Aunque tenía un papel central, su personalidad fue vista como aburrida y predecible. A pesar de intentos por darle profundidad con giros entre héroe y villano, sus flashbacks y decisiones resultaron poco convincentes. Su presencia constante terminó siendo más molesta que significativa para la historia.

Jack Shephard – Lost
Jack comenzó como el líder natural tras el accidente del vuelo 815, pero su tendencia al control, su impulsividad y su arrogancia lo hicieron perder apoyo entre los fans. En lugar de evolucionar, su sentido de superioridad y su moral rígida lo alejaron de los personajes con los que realmente conectó la audiencia.

Peter Griffin – Family Guy
Lo que al inicio parecía una sátira de la figura paterna se volvió un personaje ofensivo y unidimensional. Sin arco de redención ni crecimiento alguno, Peter se consolidó como un bully sin empatía que provocaba risas incómodas. La falta de matices terminó convirtiéndolo en uno de los protagonistas menos agradables.

Dolores Abernathy – Westworld
Aunque es la cara de Westworld, su desarrollo es inconsistente. De campesina sumisa a líder revolucionaria y, más tarde, casi un dios digital, sus motivaciones cambian abruptamente entre temporadas. Mientras tanto, personajes como Maeve ofrecen mucho más equilibrio emocional y coherencia narrativa.

Eric Forman – That ’70s Show
Eric fue criticado por su actitud condescendiente, su inmadurez y su inseguridad frente a Donna. A pesar de ser el supuesto centro de la historia, su energía pasivo-agresiva y su falta de evolución lo hicieron menos memorable que otros integrantes del grupo. La serie funcionó incluso sin él.

Malcolm – Malcolm in the Middle
Con su actitud de “sabelotodo”, Malcolm pasó de ser un niño prodigio a uno de los personajes menos empáticos de su entorno. Su constante necesidad de demostrar superioridad intelectual no generaba admiración, sino rechazo, especialmente cuando trataba con su familia desde el desprecio.

Jon Snow – Game of Thrones
En sus últimas temporadas, Jon Snow se convirtió en uno de los protagonistas más frustrantes de la serie. Su indecisión, su ingenuidad y su repetido “I don’t want it” (sobre el trono) lo convirtieron en meme y símbolo de lo mal resuelto que fue el cierre de la historia.

Jim Halpert – The Office
El eterno chico encantador de la oficina también tiene su lado oscuro. Jim fue visto como un personaje que se creía superior a sus colegas y cuya falta de compromiso quedó cada vez más evidente.

Holden Ford – Mindhunter
Holden parece entender a los psicópatas… demasiado bien. Aunque es brillante, su arrogancia, insensibilidad y falta de empatía lo vuelven un personaje difícil de admirar. En contraste, Bill Tench y otros personajes de la serie generan mayor empatía y profundidad emocional.


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