Disco de la semana: «Solar Power» de Lorde

El tercer disco de Lorde se ha convertido en un statement donde demuestra que su vida y su arte están estrechamente vinculadas. No es el humor, es la etapa de su vida donde se encuentra y por eso la Lorde de 16 años llena de angustia adolescente es muy diferente a la que lanzó Melodrama unos años después donde el dolor y el desamor reinaron en una producción que lo convirtió en uno de los mejores discos de la década pasada.

Para su tercer disco, Lorde ya tiene 24 años y aunque aún se puede decir que es bastante joven, ocho años en la cima de la fama y siendo considerada una de las mejores cantantes del momento han hecho crecer a Ella Marija Lani Yelich-O’Connor a un ritmo inimaginable para muchos, por lo que no podíamos esperar Solar Power fuera exactamente igual a lo que nos había entregado anteriormente.

Esta vez el cambio es mucho más radical. Lorde pasó de música con una producción impecable llena de sintetizadores (razón por la que rápidamente la música de la neozelandesa llegó a todo el mundo) y ahora nos trae un elogio a la naturaleza con guitarras acústicas, baladas y un enfoque mucho más parecido a la carrera de solista de George Harrison o Simon & Garfunkel

Solar Power fue el primer sencillo y sintetizó todos los cambios de la cantante. Después de la pérdida de su perrita Pearl, Lorde decidió posponer el lanzamiento de su disco y embarcarse en un viaje de reflexión y autodescubrimiento. Se alejó por completo de redes sociales y se embarcó en un viaje a la Antartica donde compiló fotografías para un libro que publicó recientemente.

La pandemia puso a Nueva Zelanda en un encierro total, pero al aislarse del mundo, la vida en el país transcurrió con mucha más tranquilidad y normalidad que en el resto del mundo. Esto parece ser algo que se le recrimina a la cantante, ¿cómo puede hablar de naturaleza, felicidad y amor cuando el mundo está en una crisis nunca antes vista? Lorde aprendió lo que realmente significaba perder a alguien con Pearl y después un virus cambió la suerte de la Tierra. Iniciando sus veintes se trata de algo bastante catártico y el resultado es todo un disco que lo demuestra.

Cada disco de Lorde nos pone en una situación específica. Pure Heroin nos dio ese recuerdo adolescente de ir a ningún lado con nuestros amigos y burlarnos del mundo que aún no estaba listo para nosotros. Melodrama nos llevó a una fiesta donde el desamor nos lleva de la mano para encontrar tristeza en los mejores momentos y viceversa, y ahora Solar Power no regresa a la naturaleza, a encontrar la belleza de las cosas en lo más simple, a apreciar lo que tenemos antes de perderlo.

The Path busca darle significado a la existencia personal, Stoned at the Nail Salon es una autoexploración sobre crecer y enfrentar la fama, así como dejar atrás las cosas que antes te gustaban y evolucionar. Leader of a New Regime demuestra que Lorde sabe que es considerada casi una diosa por sus fans y aquí les dice que nunca deben poner todas sus expectativas en alguien que simplemente es humano.

Solar Power es un disco que crece contigo, y mientras más lo escuchas más entiendes la necesidad de Lorde de cambiar su estilo, uno que seguramente continuará mutando mientras ella decida seguir publicando música, pero que hoy no le debe nada a nadie y si a ella le ayudó, sólo podemos esperar que haga lo mismo con nosotros.