El fuego lleva siendo la técnica culinaria más antigua del mundo y la CDMX lo sabe muy bien. En los últimos años, la ciudad se llenó de restaurantes que apostaron por el humo, la brasa y la leña como protagonistas absolutos. Aquí van los que tienes que conocer.
Cocinas de fuego en CDMX que no te puedes perder
Arda
📍 San Luis Potosí 155, Roma Norte
Arda es cocina elemental de humo y fuego, escondida en el jardín de Maison Celeste. Detrás están los chefs Germán Caraballo y Luis Solano, quienes trabajan con curados, ahumados y técnicas de largo proceso que hacen que cada platillo tenga una profundidad de sabor difícil de encontrar en otro lado. El brisket ahumado por tres días en bao con kimchi y piquillo tatemado, el tocino curado cuatro días y ahumado ocho horas con alioli de ceniza, y el kampachi de Ensenada con leche de tigre de guajillo son algunos de los protagonistas del menú. Ya sabemos, también se nos hizo agua la boca.


Candelaria Pinponería
📍 Liverpool 46, Juárez
Candelaria es el lugar donde la cocina al fuego y el ping pong conviven sin que nada desentone. En un warehouse de 650 m², Candelaria fusiona la tradición de la cocina al comal mexicana con la potencia de la brasa patagónica y lo hace de una manera que se siente absolutamente natural. La cocina es abierta, puedes ver las tortillas haciéndose al momento y la carne trabajándose en las brasas mientras llegas. Entre los imperdibles están el taco campechano, la costra de asada, el pepito candelo de picaña y el choripan bon bon. Para quedarse toda la tarde, con buena compañía y sin prisa.


Ahumados Pelican
📍 Santa María la Ribera y Valle de Aragón
Ahumados Pelican nació en 2020 como dark kitchen en Aragón y hoy es uno de los proyectos de cocina ahumada más queridos de la ciudad. Su menú incluye entradas como la barriga coreana — barriga ahumada con salsa de chiles fermentados — puerco ahumado, salchichas y guarniciones que van desde papas a la francesa hasta costras de queso con cebolla. Las porciones son enormes y el ambiente es super relajado. Un plan que siempre aplica.


Dante Brasa y Fuego
📍 Edgar Allan Poe 41, Polanco
Dante es el gurú de la carne y su restaurante en Polanco es la prueba definitiva. Todo pasa por el asador de carbón. Desde los cortes kosher, wagyu nacional, americano y japonés hasta los vegetales y los postres. La terraza con vista al Parque Lincoln es de las más bonitas para una sobremesa larga, y la costilla Dante es el platillo que no puedes irte sin pedir.


Plotz
📍 Enrique Pestalozzi 1152, Del Valle
Plotz es el smokehouse y wine garden que la Del Valle necesitaba. El betabel asado con queso de cabra, los tacos de brisket con costra de queso monterrey y el sándwich de pastrami con chucrut, queso suizo y mostaza son algunos de los favoritos de la carta. La selección de vinos naturales de pequeños productores y las cervezas artesanales hacen que la sobremesa se extienda sin que nadie quiera irse. Pet friendly y con un patio jardín perfecto para un domingo.


La Pantera
📍 Colima 124, Roma Norte
La Pantera es el spot más nuevo de la lista y obvio tiene que estar en tu bucketlist. Fuego, asador y bar ya es suficiente razón para tenerlo en el radar. Cuando vayas no puedes dejar de pedir su Tomahawk Prime y set de sides. Un 10/10.


Cueva
📍 Córdoba 49, Roma Norte
Cueva es exactamente lo que su nombre promete, un refugio. La propuesta es parrilla de autor: el menú se divide en vegetales, carnes, aves y pescados — todo a las brasas — y una vez que eliges, pasas a la vitrina de cortes para hacer tu selección y elegir entre cuatro tipos de sazonadores. El pan pita y el pan de masa madre a la leña son un must.


Cada uno de estos lugares lo interpreta a su manera, pero todos comparten lo mismo: que cuando la brasa y el humo están bien usados, no necesitas mucho más para que una comida se convierta en un recuerdo.

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