Platillo de la semana: Ramen tradicional de Gori Gori Ramen

Hay platillos llenos de tradición, no tanto por la manera en que se preparan y los ingredientes que llevan (de hecho la globalización ha permitido la mezcla de culturas en un platillo con mucha aceptación) sino por la forma en que comemos. En México es fácil entender la dinámica del taco, permanecer parados incrementa su sabor, la forma en que debemos sostener las tortillas para asegurar que cada mordida tenga igual proporción de tortilla, relleno y salsa, incluso hay quienes dominan con maestría el cargar un refresco en la misma mano que sostiene el plato.

Todo esto se dice porque en Japón el ramen es un platillo como el taco, es típico, pero es callejero, es lo que todos conocen y encuentran por doquier, sin embargo, su consumo también atiende a una maestría que se domina sólo al comerlo excesivamente a lo largo de los años, tal como lo demuestra de manera un poco exagerada pero muy graciosa, la película Tampopo.

Esta comparación entre el taco y el ramen, cada una con su manera de ser consumido y su relevancia local, viene al caso por el platillo de esta semana, un ramen muy especial que encuentras en la CDMX llamado Gori Gori Ramen. Ellos cuentan con la variedad tradicional del platillo: pollo, cerdo y camarón, pero también con los remixes mexicanos, el de morita y el de birria. Iniciándome en su sabor, mi primera opción fue el de cerdo.

Producto de la pandemia, Gori Gori es una dark kitchen, por lo que te envían el ramen en un vaso de litro donde todo viene en su lugar para ser disfrutado al momento. La única desventaja de esto es que los noodles, un ingrediente esencial y muy caprichoso, puede sentirse como que lleva demasiado tiempo en el caldo, y como la escena de Tampopo y muchos te lo dirán, el ramen se come de inmediato para poder saborear la estructura de los noodles.

Sin embargo, esto se perdona dar el primer bocado y sentir la magia del caldo que hace de este ramen algo delicioso. Sin temor a hacerlo sentir demasiado cargado, sólo con probarlo podemos comprobar que su proceso lleva muchas horas y que no son tímidos al condimentar la comida. El ramen en su estado más puro consta de ciertos ingredientes básicos, así como algunos catan vino o licores, pueden percibir las hojas que se incluyen en el caldo para darle sabor, pero aquí no buscan darte esa experiencia, sino algo que simplemente sabe delicioso.

Con el ramen de cerdo, con naruto y huevo incluido, este ramen es una especie de puerta de entrada al ramen gourmet. No tiene nada que ver con el de paquete que se compra en cualquier super y que preparas en casa con los mismos ingredientes que podrías ponerle a una cerveza, pero tampoco es la competencia de Rokai o incluso Izakaya, simplemente es un platillo que llega a tu casa y te da la oportunidad de comer algo delicioso y altamente adictivo.