Tacos y playa no son normalmente dos palabras que usaría en la misma oración. Sin embargo, el hotel Grand Velas Riviera Maya logró que se convirtieran en mi combo favorito durante un fin de semana. Este todo incluido es conocido por su amor a la gastronomía y, con Tacology: The Best of México, lo dejó muy en claro. ¿Me dio indigestión por comer tanto? Sí ¿Lo repetiría? Por supuesto. Esta es la reseña de todo lo que viví en este evento y por qué tienes que visitar este hotel si eres foodie.
El hotel todo incluido para los más foodies
Basta con decir que es el único hotel all inclusive en el mundo con un restaurante Michelin para entender su gran amor a la gastronomía. Pero más allá de Cocina de Autor (el restaurante en cuestión), toda su propuesta culinaria tiene una calidad y sabor que le hace justicia a lo lujoso de sus instalaciones y a lo paradisiaco de sus playas. Desde los huevos benedictinos que pedí para desayunar en mi habitación hasta el tartar de atún que me comí junto a la alberca. Sin duda, un destino para los que les gusta comer mucho y bien.


Todo lo que comí en Tacology: The Best of México
Día 1: la calle
Después de instalarnos en nuestra habitación, que impresiona por el tamaño pero también por lo linda que está, nos dirigimos al coctel de bienvenida y take over de Los Atarantados. Debo confesar que aunque vivo en CDMX y aquí hay varias sucursales, nunca los había probado. Obviamente, no sabía de lo que me estaba perdiendo.
Desde sus esquites y papas fritas enchiladas me volví fan, pero sus tacos hicieron que empezara a buscar la sucursal más cerca a mi depa en la ciudad. Una excelente manera de empezar el fin y un descubrimiento personal que agradeceré por siempre.


Día 2: el origen y la reinterpretación
El segundo día empezó con un taller de tortillas y salsa. Regresamos a lo más elemental para más tarde disfrutar de un menú de ocho tiempos en donde la reinterpretación del taco fue el protagonista. Mi taquito de nopal con las tortillas y salsa que acababa de hacer no quedó nada mal, pero los que comí en la noche fueron otra historia.
Mis favoritos: Taquito de cerdo y chilmole por Carlos Montejo (Chaká) y Taco de suadero norteño cocinado a fuego lento por Jorge Guardiana (Los Atarantados). Una noche deliciosa (y calurosa) para apreciar más a fondo todas las versiones de este platillo que se pueden imaginar y reinterpretar.


Día 3: México en un taco
El tercer y último día lo pasamos entre el mar, la alberca y un recorrido por los tacos más icónicos del país. Al caer la noche, la playa del hotel se convirtió en un paraíso donde podías encontrar, entre muchos otros, tacos de canasta de pato, representando al centro del país, taco gobernador de langosta, poniendo al norte en alto, y castacán, mi favorito el sur.
Me faltaron muchos días y mucho estómago para probar toda la oferta culinaria que Grand Velas Riviera Maya tiene para ofrecer, pero viendo el vaso medio lleno, eso solo me da la excusa perfecta para regresar lo antes posible. Definitivamente, un must para todos los foodies playeros.



Debe estar conectado para enviar un comentario.