La milanesa es uno de esos platillos que no necesitan justificarse. Crujiente por fuera, jugosa por dentro y con ese empanizado que, cuando está bien hecho, es prácticamente un arte. CDMX la ha adoptado como propia desde hace décadas, y en los últimos años la escena gastronómica la ha elevado a nuevos niveles sin quitarle lo reconfortante. Desde bodegones argentinos hasta bistrós con décadas de historia, aquí van ocho lugares donde el antojo vale cada centavo.
Las mejores milanesas en CDMX
Viamonte
📍Versalles 102, Juárez
Viamonte es un bodegón porteño contemporáneo que propone traer un pedazo de Buenos Aires a la CDMX: manteles blancos, mesitas sobre la banqueta, vinos argentinos y una cocina que equilibra lo reconfortante con lo contemporáneo. La milanesa de ternera con chimichurri caliente es amplia, crujiente y pensada para compartir. Las porciones son generosas, la sobremesa es inevitable y el vino nunca falta.

Santo Spirito
📍Colima 152, Roma Norte
Bajo la dirección del chef florentino Mattia Bellucci, Santo Spirito es un restaurante de cocina regional italiana instalado en una casona de la Roma con terraza amplia y luminosa, donde el queso, el pan, la pasta y los embutidos se hacen en casa.La milanesa es uno de los platillos más pedidos y lo que todos recomiendan desde que el lugar abrió. El ambiente es romántico pero cool, ideal para una cita o una cena especial, y la selección de vinos italianos a cargo de la sommelier Alice complementa perfectamente la experiencia.


Darosa
📍Barcelona 24, Juárez
Darosa es una cocina italiana familiar, generosa y sin pretensiones, instalada en una casona de la Juárez rodeada de talleres mecánicos que siempre está llena. La milanesa de pollo con maionese alle erbe llega cocida a la perfección es razón suficiente para quedarse más tiempo.Por las noches suenan vinilos y el ambiente se vuelve mágico. Uno de los más queridos de la Juárez.


Bartola
📍Tabasco 189, Roma Norte
Uno de los platillos más virales y no es coincidencia: la milanesa de pollo de Bartola lleva salsa diavola, pesto y un gratinado de mozzarella que llevan hasta tu mesa. La cocina abierta, las paredes de cemento expuesto y los manteles blancos crean esa mezcla de rough-around-the-edges con ambiente de date night que lo convierte en el hotspot que es.

Botánico
📍 Alfonso Reyes 217, Condesa
Detrás de una fachada discreta en plena Alfonso Reyes se esconde uno de los espacios más sorprendentes de la Condesa: una casona art déco con un jardín central lleno de cactáceas gigantes, un estanque con ajolotes y un ambiente que te hace sentir fuera de la ciudad sin salir de ella. La chef Alejandra Navarro y el chef Ernesto Hernández trabajan con ingredientes frescos y de temporada en un menú que cambia constantemente, pero que siempre incluye la milanesa entre sus platillos más pedidos. Es de chuleta de cerdo y lleva glacé de hierbas y miel, arúgula y mostaza.

Berta
📍 Río Hudson 15, Cuauhtémoc
Berta es un bistró creado por tres amigas que combinan cocinas argentina, uruguaya y mexicana en un pequeño bar de vinos y vinilos con ambiente relajado y buena música. Su milanesa con huevo estrellado es la estrella del menú desde que abrió: la ensalada de jitomates con jerez y almendras es la antesala perfecta, y para cerrar no hay que perderse el cremoso de chocolate ni los martinis.

Órale Milanga
📍 Av. Horacio 256, Polanco
El concepto de Órale Milanga parte de una premisa simple y efectiva: la milanesa es el único protagonista del menú, y el chef venezolano Jorge Udelman se la toma muy en serio con casi diez versiones diferentes que van de Argentina a Italia. La milanesa caprese con salsa pomodoro, mozzarella, jitomate cherry y pesto es la más pedida, las cervezas artesanales el acompañamiento ideal, y si eres vegetariano, todo se puede pedir con milanesa de berenjena.


París 16
📍 Av. Paseo de la Reforma 368 , Juárez
Escondido en el lobby de una de las torres espejo que Mario Pani construyó sobre Reforma en 1957, París 16 abrió en diciembre de 1985 y desde entonces no ha cambiado prácticamente nada: el piso, las lámparas, las mesas y las sillas son las mismas. La milanesa de ternera es enorme, bien empanizada y dorada a la perfección, acompañada de puré de papa y espinacas a la crema, pero lo que la vuelve legendaria es la salsa verde de la casa: tan buena que ya la venden en frascos para llevar.

Malcriado
📍Condesa y Polanco
Como ya hemos dicho muchas veces, Malcriado es ese spot al que sabes que puedes ir a cualquier hora del día y vas a comer bien. Si no nos crees, tienes que probar su milanesa, que aquí lleva alioli de trufa negra y ensalada verde. Una forma muy rica y calssy de elevar el platillo.

Issi
📍Mayorga 118, Lomas de Chapultepec
Issi sabe que comer bien no tiene que ser difícil. Por eso, más que preocuparse por inventar, se dedican a recordar y llenar su menú de clásicos que nunca pasan de moda. Obvio, su milanesa es ejemplo de ello, así que no dudes en pedirla cuando vayas a visitarlos.

Rufus
📍Av. Álvaro Obregón 43, Roma Norte
Para comida italiana contemporánea, Rufus siempre es buena idea. Seguro los conoces por su helado de pistache viral, pero todo su menú está lleno de joyitas. Mejillones frescos, espárragos césar, pizza pesto, pasta fresca y, claro, milanesa. Aquí es preparada con res y lleva hinojo fresco. Un 10/10.


Once lugares, ocho versiones distintas de lo mismo, y ninguna decepción. La única decisión difícil es por cuál empezar.

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