Cuando pensamos en Italia, casi todos imaginamos lo mismo: Roma, Florencia, Venecia o la Costa Amalfitana. Y sí, son espectaculares. Pero el verdadero encanto del país también vive en esos lugares de los que se habla poco, donde las calles todavía se recorren sin prisas, los restaurantes siguen llenos de locales y las vistas parecen sacadas de una película sin necesidad de pelearte con cientos de turistas. Si ya conoces los clásicos (o simplemente quieres un viaje diferente), estos son algunos de los destinos más infravalorados de Italia que vale muchísimo la pena descubrir.
Los destinos más underrated de Italia
Trieste
Ubicada junto a la frontera con Eslovenia, Trieste parece una mezcla entre Italia y Europa Central. Durante siglos perteneció al Imperio Austrohúngaro, así que aquí conviven palacios elegantes, cafés históricos y una gastronomía distinta al resto del país. Caminar por la Piazza Unità d’Italia al atardecer o visitar el Castillo de Miramare son razones suficientes para hacer una parada.

Orvieto
Construida sobre una enorme roca volcánica, Orvieto parece suspendida en el tiempo. Su impresionante catedral gótica es una de las más bonitas de Italia, pero el verdadero secreto está bajo tierra: una red de túneles, cuevas y pozos excavados hace siglos que puedes recorrer. Además, es uno de los mejores lugares para probar vinos blancos italianos.

Matera
Hace apenas unas décadas era considerada una de las ciudades más pobres de Italia. Hoy es Patrimonio de la Humanidad y una de las ciudades más fascinantes del país. Sus famosas casas excavadas en la roca, conocidas como Sassi, han servido como escenario para películas como Sin tiempo para morir y La Pasión de Cristo.

Bolonia
Mientras muchos turistas pasan de largo rumbo a Florencia o Milán, Bolonia sigue siendo uno de los secretos mejor guardados de Italia. Además de tener kilómetros de pórticos declarados Patrimonio de la Humanidad, es considerada por muchos como la capital gastronómica del país. Aquí nacieron clásicos como la salsa boloñesa, los tortellini y la mortadela.

Procida
Todos hablan de Capri e Ischia, pero Procida sigue conservando una tranquilidad difícil de encontrar en otras islas italianas. Sus casitas de colores frente al puerto de Marina Corricella parecen hechas para una postal, y recorrerla en bicicleta o caminando es parte de su encanto. Es pequeña, relajada y perfecta para desconectarte unos días.

Lecce
Conocida como la “Florencia del sur”, Lecce sorprende por su impresionante arquitectura barroca construida con una piedra color miel que cambia de tono conforme avanza el día. Además, está muy cerca de algunas de las playas más bonitas del Adriático, por lo que puedes combinar ciudad y mar en un mismo viaje.

Turín
Antes de que Roma fuera la capital, ese lugar lo ocupó Turín. Hoy sigue siendo una de las ciudades más elegantes de Italia, famosa por sus cafés históricos, sus museos y por haber sido la cuna del chocolate italiano y del aperitivo moderno. Si te gustan los destinos con historia, buena comida y mucho menos turismo que Milán, aquí vas a ser muy feliz.

Italia siempre tendrá destinos icónicos que vale la pena visitar, pero muchas veces los mejores recuerdos aparecen en los lugares de los que nadie te habló. Así que la próxima vez que armes un itinerario, deja espacio para alguno de estos destinos: probablemente terminen siendo la parte favorita de tu viaje.

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