Hace algunos días escribí una reseña sobre Marty Supreme en la que contaba cómo fue mi experiencia con la película: no disfruté tanto al verla pero entiendo todas las virtudes que tiene. Cuando vi Cumbres Borrascosas me pasó todo lo contrario: la disfruté muchísimo a pesar de todas las fallas que puede llegar a tener. Me reí, lloré mucho, me obsesioné con Jacob Elordi y envidié todos los outfits de Margot Robbie. Sin duda, una película en la que recomiendo sentir y no pensar demasiado.

Lo que pienso de Cumbres Borrascosas
Lo último que vi de Emerald Fennell, la directora de la película, fue Promising Young Woman y Saltburn. La primera me gustó bastante, pero la segunda sigue un patrón que ahora reconozco en Cumbres Borrascosas: Fannell es muy buena construyendo imágenes bellas y muy poderosas, pero a sus historias les falta comprometerse con el verdadero tema de la película para llegar a ser satisfactorias del todo. Cumbres Borrascosas, en pocas palabras, se trata de amor obsesivo, venganza y pasiones tóxicas. Y sí, logramos ver eso en la película, pero no del todo. En los momentos que piensas que los personajes por fin van a llevar sus deseos a las últimas consecuencias, la directora da un paso atrás y nos regresa a la dulce historia de amor. Eso hace que 1) la historia no llegue a ser tan interesante como podría serlo y 2) el tono no sea constante durante la película.
Otra de mis quejas: en lo personal, no creo que Margot Robbie esté bien casteada. Esto no quiere decir que no lo haga bien, porque en realidad lo hace muy bien, pero es inevitable sentir que es una mujer jugando a ser una adolecente. Sobre todo porque Jacob Elordi sí da esa vibe del crush que todas tuvimos a los 16 años.

Lo que siento de Cumbres Borrascosas
Una vez dicho eso, aunque claro que me di cuenta de estas cosas mientras veía la película, no impidieron que me la pasara increíble. En una entrevista, la directora afirmó que su intención no era adaptar el libro tal cual, sino plasmar lo que sintió al leerlo como una mujer del siglo XXI. Y bueno, sin saber exactamente lo que sintió, pero siendo también una mujer del siglo XXI, confirmo que lo logró. Toda la estética de la película grita 2026. Desde los vestidos, los brillos en la cara y los lentes naranjas de Margot Robbie hasta el soundtrack creado por Charlie XCX. En otras palabras, la estética de Cumbres Borrascosas es un sueño para cualquier girl.
En cuanto a la historia, dejando a un lado todo lo que pensé sobre ella, me hizo sentir exactamente lo que espero de una película de amor. Lloré la mitad de la película, me emocioné por el reencuentro de los protagonistas, sentí muchas cosas por Jacob Elordi sin camisa, suspiré con cada diálogo cursi y me sentí como una adolecente ingenua que todavía cree querer ese tipo de amor pasional y bastante tóxico.
Cumbres Borrascosas es todo lo que Cumbres Borrascosas debe de ser. Así que cuando la vayas a ver, deja el pensamiento crítico para cuando acabe y disfruta de dos horas de emociones intensas provocadas por Jacob Elordi.

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