¿Qué dice la ropa sobre nuestro cuerpo? ¿Y cuánto de quienes somos realmente se construye cuando nos vestimos? Esas son las preguntas detrás de Costume Art, la nueva exposición de The Metropolitan Museum of Art que acaba de abrir en Nueva York y que probablemente sea una de las muestras de moda más interesantes que ha hecho el museo en años.
La exposición abrió al público el 10 de mayo y estará disponible hasta enero de 2027, justo después de una de las Met Gala más comentadas de los últimos años. Pero aunque el contexto del Met Gala siempre hace pensar en celebridades y couture imposible, esta exposición va mucho más allá del espectáculo.

La moda como extensión del cuerpo
La idea central de Costume Art es bastante simple pero enorme al mismo tiempo: cuando nos vestimos, transformamos nuestro cuerpo y la manera en que existimos frente al mundo.
Para explorar eso, el Costume Institute reunió cerca de 400 piezas entre prendas, esculturas, pinturas y objetos históricos. La exposición está organizada alrededor de distintos “tipos de cuerpo” y cómo la moda ha intentado moldearlos, exagerarlos, esconderlos o celebrarlos a lo largo de la historia.
Hay referencias clásicas inspiradas en esculturas griegas, corsets victorianos, siluetas imposibles, prendas contemporáneas y diseños experimentales que convierten al cuerpo en algo casi escultórico. Todo habla entre sí: vestidos frente a pinturas, couture junto a objetos históricos y piezas modernas conectadas con siglos de representación visual del cuerpo humano.
Un recorrido entre arte, moda y percepción
Una de las cosas más interesantes de la exposición es que no trata la ropa como algo separado del arte. Al contrario: propone que vestirnos también es una práctica artística y hasta política.
Por eso cada look aparece acompañado de esculturas, pinturas u objetos que ayudan a entender cómo distintas épocas imaginaron el cuerpo ideal. Algunas conexiones son muy directas —como diseños inspirados en pinturas de Vincent van Gogh— y otras funcionan de manera más conceptual, explorando obsesiones históricas con la belleza, la proporción o la feminidad.
Además, los maniquíes tienen espejos como rostro, diseñados por la artista Samar Hejazi, creando la sensación de que cualquiera podría habitar esas prendas. Y ese detalle cambia completamente la experiencia: deja de sentirse como una exposición sobre “otros cuerpos” y empieza a convertirse en una reflexión sobre el nuestro.

El cuerpo como algo político
Aunque visualmente la exposición es impresionante, probablemente las conversaciones más interesantes vienen de las preguntas que plantea sobre el cuerpo contemporáneo.
Hay secciones dedicadas a corsetería histórica junto a propuestas modernas que cuestionan las siluetas tradicionalmente consideradas “deseables”. Diseñadoras y artistas contemporáneas exploran cuerpos imperfectos, pliegues, volumen y formas que durante años fueron vistas como algo que debía ocultarse.
También hay una conversación importante alrededor de discapacidad, representación y moda adaptativa. La exposición incluye colaboraciones con figuras como Sinéad Burke y propuestas pensadas para cuerpos que históricamente quedaron fuera de la conversación fashion. Y quizá eso es lo más interesante: entender que la moda no solo refleja cómo vemos los cuerpos, sino también quiénes tienen permiso de ser visibles dentro de ellos.

Mucho más que una exposición de moda
Lo que hace especial a Costume Art es que constantemente te obliga a pensar en algo que normalmente hacemos en automático: vestirte. Porque incluso la decisión más pequeña —qué ocultas, qué exageras, qué enseñas, qué usas para sentirte seguro o poderoso— también construye identidad. La ropa nunca ha sido solamente ropa.

Debe estar conectado para enviar un comentario.