Costa Rosa: el lugar para comer bien y sentirte junto al mar sin salir de CDMX

Hace unos días visitamos Costa Rosa y podemos decir que fue una pausa perfecta (y deliciosa) en medio de la ciudad que logra algo muy específico: transportarte a un atardecer frente al mar sin necesidad de salir de CDMX.

Ubicado a unos pasos del Parque Hundido (Atlanta 175, Col. Noche Buena) este restaurante de cocina de mar contemporánea se suma a la ola de spots que están cambiando de forma increíble el mapa gastronómico fuera del circuito Roma–Condesa. Aquí todo está pensado para que quieras quedarte y alargues la sobremesa, tal como si estuvieras en la playa: luz cálida que entra por todos lados, tonos rosados que nos recuerdan un sunset infinito y una terraza que se siente como ese rincón secreto donde el tiempo se detiene.

Detrás del menú está la chef Romina Cortés, quien propone una cocina honesta, fresca y muy bien ejecutada, inspirada en sus raíces del norte de México. El resultado son mariscos con sabores directos, platos muy generosos y una vibra relajada para querer probarlo todo y por supuesto, compartir.

Pero si algo termina de conquistar, es el servicio: cálido, cercano y genuinamente amable. De esos lugares donde te reciben bien… y te hacen querer volver.

Qué pedir en Costa Rosa (y por qué venir con hambre… y compañía)

Tuétanos con pulpo
Uno de los imperdibles absolutos. Los tuétanos llegan perfectamente preparados, con ese sabor profundo y mantequilloso que se mezcla con trozos de pulpo suave y bien sazonado. Lo mejor: vienen acompañados de tortillas para que armes tacos en la mesa.

Papa Costa Rosa
Comfort food elevada al siguiente nivel. Papa suave coronada con crema de chile serrano, camarones jugosos, queso fundido, cebolla y un toque extra de chile serrano que le da carácter sin ser abrumador. Es cremosa, picosita y absolutamente adictiva. Ideal para compartir… aunque probablemente no quieras hacerlo.

Tostada de atún
Fresca, ligera pero con muchísimo sabor. El atún llega en su punto, con una combinación de texturas que la hace crujiente y delicada al mismo tiempo. Perfecta para empezar y abrir apetito.

Los platos son generosos, así que puedes pedir al centro, para picar entre todos y alargar la conversación.

Para acompañar, su coctelería sigue la misma línea fresca y estética del lugar. El Gin Rose es nuestro favorito: preparado con fresas, lavanda y pétalos de rosa… no solo se ve lindo, es adictivo. Floral, ligeramente dulce y súper refrescante, perfecto para ese mood de “no tengo prisa”.

A Costa Rosa llegas a comer y terminas quedándote horas. Su ambiente natural, rosado y luminoso hace todo más ligero. Si lo que buscas es escapar un rato del ritmo de la ciudad sin realmente salir de ella, este spot lo logra sin esfuerzo.