Te decimos cómo limpiar las lagañas de tu perro paso a paso

Cuando se trata de cuidar de nuestras mascotas siempre tratamos de dar lo mejor de nosotros para que estén felices, lamentablemente no todo puede ser perfecto, llega ese momento del día en el que es inevitable tener que bañarlos y aunque no les guste es importante. Otro problema surge cuando además de bañarlos se les tiene que limpiar las lagañas y parece todo un show de circo porque no se dejan pero tampoco es sano dejarlas ya que puede ocasionarles infecciones por lo que te compartimos cómo lo tienes que hacer correctamente.

Recuerda que cuando lo bañes es solo el cuerpo, la cabeza se hace con una toalla para evitar que le caiga jabón en los ojos o en sus orejas. Por eso puedes guiarte de una toalla y ya que esté listo para partir al punto complicado que son los ojos. Trata de hacer que tu mascota se sienta bien. El hacer un hábito que tus manos tengan cercanía con sus ojos al acariciarlo de poco en poco hará que se sientan seguros cuando des el siguiente paso.

Lo primero que tienes que hacer es estar tranquilo, es algo muy común pero debemos acostumbrar a nuestras mascotas a que hay días en los que se les tiene que limpiar las lagañas y normalizar cada vez para que no tengan miedo. Recuerda hacer cada acción con mucha delicadeza y tranquilidad ya que los perros pueden oler nuestro miedo y eso lejos de darles seguridad los pondrá inquietos y no se dejarán y pueden salir lastimado.

Posteriormente, se debe revisar si tienen muchas lagañas o no, partiendo de algo tan sencillo como eso, debe limpiarse del interior al exterior del ojo para que no le metas suciedad al ojo y eso les provoque una infección. Para hacerlo, puedes guiarte de una gasa o algodón con un poco de agua sin jabón, solo para retirar y poder limpiar las lagañas poco a poco sin usar cosas que sean agresivas para tus mascotas.

Es de suma importancia que sea un algodón o gasa diferente para cada ojo ya que si usas la misma para todo puedes terminar trasladando gérmenes de un lado a otro y termine siendo muy incómodo para tus mascotas. Ahora que si al momento de limpiar las lagañas te encuentras con alguna muy dura que sea imposible quitar, debes utilizar agua tibia, trata que sea más caliente que tibia pero a una temperatura que no queme a tu mascota. Coloca el algodón mojado un par de segundos para que se ablande y trata de retirar la lagaña de poco a poco.

Trata de ir con tu veterinario de confianza, ellos muchas veces venden toallitas especiales para limpiar sus ojos y también tienen gotas para que se coloquen a los perros luego de cada limpieza y así evitar que se irriten sus ojos. Es algo que parece sencillo pero requiere de mucha paciencia y amor para hacerlo correctamente y no perjudicar a los más peludos de la casa. ¡Así que trata de hacerlo de poco a poco hasta que te tenga confianza tu mascota para que le ayudes en su limpieza y no lo vea como un momento para temer.