Si necesitabas otra excusa para ponerle salsa a todo, aquí va una: varios estudios han encontrado que las personas que comen picante con frecuencia podrían tener un menor riesgo de morir de forma prematura. No significa que los chiles sean una fórmula mágica para la longevidad, pero la relación ha llamado la atención de la comunidad científica desde hace años.
Un estudio con más de medio millón de personas
Uno de los estudios más citados se publicó en 2015 y siguió durante varios años a más de medio millón de adultos en China. Los investigadores observaron que quienes consumían alimentos picantes entre seis y siete días a la semana tenían un 14% menos de riesgo de morir que quienes los comían menos de una vez por semana.
Lo más interesante es que los resultados se mantuvieron incluso después de considerar otros factores que también influyen en la salud, como fumar, hacer ejercicio, comer frutas y verduras o consumir carne roja. Además, el consumo frecuente de picante se relacionó con un menor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares, pulmonares y algunos tipos de cáncer.


Los resultados también se repitieron en Estados Unidos
Dos años después, una investigación realizada en Estados Unidos encontró resultados similares. En ese caso, las personas que consumían chiles picantes tenían alrededor de un 13% menos de probabilidad de morir durante el periodo del estudio en comparación con quienes no los comían.
Aunque ambos estudios se realizaron en poblaciones muy distintas, los resultados apuntan en la misma dirección: el consumo habitual de alimentos picantes podría estar asociado con una vida más larga.


Pero todavía no es una respuesta definitiva
¿Entonces deberíamos empezar a bañarlo todo en salsa? Todavía no. Los investigadores aclaran que estos estudios muestran una asociación, pero no demuestran que el picante sea la causa directa de vivir más. Es posible que quienes comen picante también tengan otros hábitos saludables que influyan en los resultados.
Además, la ciencia todavía no tiene una respuesta definitiva. Algunas investigaciones han encontrado una posible relación entre el consumo excesivo de alimentos muy picantes y un mayor riesgo de cáncer de estómago, mientras que otras no han observado ese efecto. Por ahora, la evidencia sigue siendo contradictoria.


Lo que sí parece claro es que el chile tiene más beneficios de los que solemos imaginar. Y aunque probablemente no sea el secreto de la inmortalidad, sí puede formar parte de una alimentación equilibrada. especialmente si, como buenos mexicanos, ya no concibes unos tacos sin una buena salsa.

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