Coffee Haus: el lugar perfecto para hacer home office en la Narvarte

Desde hace algún tiempo, mi departamento se ha convertido en mi oficina. Y sí, aunque el home office tiene muchas ventajas (no tener que lidiar con el tráfico, horarios más flexibles, tener mi cama cerquita), a veces el aislamiento puede llegar a ser demasiado. Por eso, salir a trabajar a cafecitos se ha vuelto un must en mi vida. 

Sin embargo, aquí viene lo tricky: no todos los cafecitos son buenos para trabajar. Algunos no tienen enchufes suficientes, otros son muy ruidosos o, incluso, el café es simplemente malo. Por eso, cuando encuentras un buen lugar para hacer home office, tienes que apuntarlo en tu lista y nunca dejarlo ir. Aquí les va uno: Coffee Haus

¿Qué lo hace perfecto para hacer home office?

Coffee Haus está en la calle Concepción Beistegui 1355 en la Narvarte, y desde que ves el espacio de lejos, sabes que de alguna manera u otra, te tienes que asomar para ver de qué se trata. Ventanales amplios, un árbol en medio del lugar y detalles de madera, hacen que se sienta como un oasis en donde puedes trabajar (o echar el chisme) durante horas sin que nadie te moleste. 

Su espacio está muy bien distribuido: tiene un barra larga que es ideal si vas solo, mesitas para ir con más personas e, incluso, un mesa grande al fondo que se puede aislar si quieres tener una junta o trabajar con tu equipo sin distracciones. Obvio, en todos lados hay enchufes, así que no te tienes que preocupar por donde cargar tu laptop. 

Y, si también sueles trabajar en cafecitos, seguro hay dos factores más en los que estás pensando: el ruido y la comodidad de las sillas. Yo fui toda una mañana y, aunque siempre estuvo lleno, nunca sentí que el ruido fuera demasiado. La mayoría de personas van a trabajar y la música estaba al nivel perfecto. En cuanto a las sillas, sí, confirmo que están cómodas para estar sentado un buen rato.

Todo lo que tienes que probar

Normalmente, si tu objetivo es trabajar, la comida y las bebidas pueden pasar a un segundo plano. Sin embargo, claro que se agradecen lugares como Coffee Haus en donde se vuelven protagonistas. Si se te antoja algo dulce, su latte de cajeta y avellana es un must. Suave, cremoso y calientito (aunque también lo puedes pedir frío). Para los que quieren algo más que café, su matcha es una gran opción. Tiene el equilibrio perfecto entre fuerte y dulce. Y, si te da hambre de tanto mandar mails, tienen pan dulce hecho con masa madre, paninis, ensaladas y helados de yogurt con toppings.

Coffee Haus se siente como esos lugares en los que pensaron en todo. Desde la decoración hasta la comida, cada detalle invita a quedarse un largo rato y hacer que tu trabajo, tus platicas o tu tiempo a solas, se sienta un poco más bonito.