Te decimos como aprender a autoelogiarse para derrochar amor propio

Al momento de vivir en un mundo en el que todo pasa inmediato, muy pocas veces somos capaces de ver algo poderoso en nosotros. Casi siempre se va la atención a las cosas que hacen bien los demás, claro que es lindo ver lo bonito de las personas pero siempre debemos priorizarnos a nosotros mismos. Por eso, te dejamos algunos puntos importantes que te enseñarán a autoelogiarse todos los días y comenzar una vida llena de amor propio y mensajes poderosos para compartir.

Recuerda que si tú estás bien, se ve reflejado y eso mismo ven otros de ti, es algo muy lindo ya que se va creando una cadena. Al mismo tiempo, vas inspirando a otros a que sean ellos mismos y se pongan como prioridad. Autoelogiarse te ayudará mucho a saber la importancia que tienes en tu vida y aprender de ti mismo viendo todas las cosas maravillosas que puedes hacer.

Es como tener un glow up mental en el que te quites la barrera del camino y puedas ver que aunque no todo es perfecto, si hay mucho por agradecer. Así que solo queda que te lo propongas y sigas algunos tips para que sea más sencillo ir poco a poco en el camino de autoelogiarse sin que sientas que es demasiado o al revés y en lugar de que sirva como inspiración solo deja más inseguridades en ti.

Lo primero que tienes que hacer es decirte todas esas cosas buenas en voz alta, aunque no lo creas, él escucharte decir eso con seguridad, hará que puedas empezar a creerlo. Poco a poco se convertirá en parte de tu rutina y vas a comenzar el día con toda la buena onda que necesitas para saber que autoelogiarse es bueno cuando sabes que puede ayudarte a sacar esa mejor versión propia.

Al decir en voz alta todos esos cumplidos bonitos, toma mucha atención en cómo te sientes y como te comportas luego de escucharte decir eso. Toma nota y ve viendo como poco a poco te deja de incomodar y se va convirtiendo en algo que haces con mucho gusto y no forzado. Tal vez al principio te cueste pero te prometemos que al paso del tiempo se va convirtiendo en algo que no querrás dejar de hacer.

Haz memoria de cuándo haces algo bien, no lo dejes pasar por pequeño que sea, eso hará que veas todo lo bueno de ti y no solo pienses que lo haces porque lo tienes que hacer. Esa pequeña línea es muy delgada pero si aprendes a diferenciarlo hará que sea más sencillo autoelogiarse cada día. No por ego, simplemente para que te des tu propia palmadita en la espalda y veas el valor que puede tener decirte algo bonito cada día.

No olvides decirle a tu mente lo valioso que eres y recordarle que estás donde tienes que estar, no antes ni después, simplemente en el punto correcto. Esto hace que puedas lograr que tu mente no te haga una mala jugada, es decir, muchas veces nos aferramos a lo que no tenemos o ya fue haciendo que la energía se quede estancada en lugar de que fluya. Es importante que sueltes eso que pesa para que puedas darle vuelta a la página y seguir adelante.