Antes del remake, ve la original: 6 adaptaciones estadounidenses de producciones latinas

El anuncio de una versión estadounidense de la película colombiana Un poeta provocó una ola de críticas y abrió nuevamente el debate sobre el trato que recibe el cine latinoamericano en Hollywood. Pero en realidad, no es la primera vez que pasa ni de lejos. Estados Unidos lleva décadas tomando historias latinas, trasladándolas a otro idioma y otro contexto, con resultados que van de lo decente a lo innecesario. Aquí van seis casos que lo demuestran.

6 remakes estadounidenses de producciones latinas

Un poeta – adaptación estadounidense (en desarrollo)

Hace apenas un año, durante el Festival de Cannes, el público vio por primera vez Un poeta, la película más reciente del cineasta colombiano Simón Mesa Soto. Ahora, la historia de este poeta fracasado se traslada a Estados Unidos con el productor Saïd Ben Saïd y el cineasta Nathan Silver al frente. El remake trasladará la historia original a un contexto norteamericano, explorando la vida de un poeta fracasado en un país donde la poesía tiene aún menos reconocimiento social. 

Antes del remake, ve la original: 6 adaptaciones estadounidenses de producciones latinas -

Yo soy Betty, la fea (1999) – Ugly Betty (2006–2010)

La telenovela colombiana más vista en la historia de la televisión —creada por Fernando Gaitán y producida por RCN— fue adaptada por la cadena ABC con America Ferrera como Betty Suárez y Salma Hayek como productora ejecutiva. Hasta su final en 2010, esta versión en inglés supo mantener la esencia de la premisa original a la vez que le daba una nueva sensibilidad. La diferencia más significativa: en la versión colombiana, Betty es sometida a un cambio físico dramático que le permite ser bella y casarse con el amor de su vida. En la estadounidense, Betty Suárez nunca se transforma físicamente de esa manera. La adaptación entendió que en Estados Unidos la historia tenía que ser otra cosa y funcionó.

El secreto de sus ojos (2009) – Secret in Their Eyes (2015)

La película argentina de Juan José Campanella, ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera en 2010, fue adaptada al inglés por Billy Ray con Chiwetel Ejiofor, Nicole Kidman y Julia Roberts. El contexto cambia de la Argentina de los 70 al Los Ángeles posterior al 11-S, y la corrupción del sistema judicial argentino se convierte en una historia sobre el terrorismo y los informantes del FBI. La recepción fue ambigua: los críticos elogiaron las actuaciones pero cuestionaron las diferencias respecto a la original. 

Somos lo que hay (2010) – We Are What We Are (2013)

En 2010, el director mexicano Jorge Michel Grau presentó en el Festival de Sitges Somos lo que hay, una película sobre una familia de caníbales que rompía con la imagen salvaje que el cine de terror tenía sobre este tipo de personajes. Su éxito fue suficiente para que la industria norteamericana comprara los derechos para un remake que se titularía We Are What We Are. El remake no es una copia calcada, la historia se traslada a un pequeño pueblo del sur de Estados Unidos, con nuevos personajes y un desenlace diferente. De los casos de esta lista, es quizás el que más respetó el material original, tomando la idea sin intentar reproducirla punto por punto.

La casa muda (2010) – Silent House (2011)

La casa muda es la primera película de terror filmada en una sola toma y la primera de este género grabada íntegramente en Uruguay, además de haber sido rodada con una cámara fotográfica Canon EOS 5D con un presupuesto de seis mil dólares. Hollywood tardó exactamente un año en comprar los derechos. La versión estadounidense, dirigida por Chris Kentis y Laura Lau y protagonizada por Elizabeth Olsen, mantiene el gimmick del plano secuencia y traslada la historia a una casa de veraneo familiar. El presupuesto se multiplicó, la premisa se trasladó a un contexto de clase media americana y la cámara de fotos se cambió por equipo profesional. El resultado fue correcto, pero la película uruguaya original —hecha con nada— sigue siendo más memorable.

Nueve reinas (2000) – Criminal (2004)

La obra maestra del argentino Fabián Bielinsky fue adaptada al inglés por Gregory Jacobs con John C. Reilly, Diego Luna y Maggie Gyllenhaal, producida por la productora de Steven Soderbergh y George Clooney. La trama de estafadores se traslada a Los Ángeles, las estampillas filatélicas de la original se convierten en un billete coleccionable y el contexto de la Argentina en crisis económica desaparece por completo.

La pregunta no es si Hollywood va a seguir haciendo esto. La respuesta a eso es obvia. La pregunta es cuándo van a empezar a ver los originales primero.