Cada octubre, París se convierte en el epicentro del arte contemporáneo. Galerías, instituciones y ferias explotan con programación nueva, y coleccionistas del mundo entero desembarcan en la ciudad para ver qué hay de nuevo. Este año, entre todas las exposiciones, hay una que literalmente respira: la instalación de Victor Cord’homme en el SO/ Paris.

Un hotel que respira arte (literal)
El SO/ Paris no es un hotel cualquiera. Está ubicado en el antiguo edificio del Ayuntamiento, mezcla arquitectura brutalista de los sesenta con diseño contemporáneo, y tiene más de 120 obras de arte distribuidas por todo el lugar. Hay una instalación de Olafur Eliasson en los pisos 15 y 16, NFTs en los elevadores, y ahora, en el lobby, esculturas que se mueven con tu respiración.
Victor Cord’homme y sus esculturas que cobran vida
Cord’homme es un artista francés de 33 años que ganó el Premio de Arte y Eco-Diseño 2024. Su especialidad: crear mundos raros y lúdicos usando puro material reciclado. Motores viejos, pedazos de latón, vidrio que alguien más tiró a la basura. Cada pieza tiene una historia, imperfecciones, memoria.
Para el SO/ Paris diseñó una instalación cinética que estará hasta noviembre de 2025. Son esculturas que funcionan como organismos vivos: responden al aire, al movimiento de la gente que pasa, a la energía del espacio. Básicamente, si caminas cerca, las piezas reaccionan. Es inquietante y fascinante al mismo tiempo.

Energía que no se consume, se comparte
Cord’homme tiene una obsesión con la energía. Pero no la energía tipo combustible fósil que contamina y destruye. Habla de algo más sutil: el viento, el calor del cuerpo, la respiración. Su trabajo plantea que los humanos somos parte de un ciclo: generamos energía, pero también nos movemos por ella. Sus esculturas reflejan ese intercambio constante entre nosotros y el mundo.
Stefano Vendramin, el curador que invitó a Cord’homme, lo explica así: estas obras transforman el lobby en un organismo vivo y reactivo. Las piezas cobran vida con el contacto del visitante y nos recuerdan que tenemos capacidad de generar cambio a través de la conexión humana. Suena poético, pero cuando estás ahí y ves las esculturas moverse con tu presencia, lo entiendes.
Arte y sostenibilidad sin caer en lo cursi
El SO/ Paris tiene certificación Green Key, un sello ecológico internacional, y su apuesta por artistas como Cord’homme va en serio. No es greenwashing disfrazado de arte: es un compromiso real con prácticas responsables y con impulsar a creadores que trabajan desde la sostenibilidad.
Cord’homme usa materiales reutilizados no como un gesto simbólico, sino como su método de trabajo. Cada escultura está construida con cosas que ya existían, que ya tuvieron una vida, y ahora tienen otra. Es un ciclo que cierra perfectamente con su discurso sobre la energía compartida.

La prueba de que el arte puede ser más que decoración
La instalación de Cord’homme en el SO/ Paris es la prueba de que los hoteles de lujo pueden hacer algo más interesante que colgar cuadros bonitos en las paredes. Aquí el arte no decora: transforma, dialoga, responde. Y en un momento donde todo parece estar diseñado para ser fotografiado y olvidado, encontrar una obra que exige tu presencia física y tu atención real se siente casi subversivo. La instalación estará hasta noviembre de 2025, así que hay tiempo. Pero si vas, prepárate para sentir que las esculturas te están observando tanto como tú a ellas.

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