Si te gustan los spas, te urge conocer este: un santuario de bienestar suspendido entre los árboles de una isla privada en el Caribe panameño, donde los tratamientos se hacen al aire libre rodeado de selva tropical y el sonido del mar. Se llama Colibrí Treehouse Spa, y acaba de abrir sus puertas en Nayara Bocas del Toro.

El spa que respira con la selva
El Colibrí Treehouse Spa está ubicado en la isla Frangipani, rodeado por el bosque tropical y diseñado completamente al aire libre. Su nombre está inspirado en los colibríes que habitan la región, atraídos por las flores endémicas que cubren la isla. Cada detalle del spa, desde su integración con la vegetación hasta su ritmo pausado y sensorial, busca reflejar esa misma energía vibrante y esa armonía con el entorno.
La filosofía del Colibrí es simple pero radical: aquí no hay máquinas ni gadgets de última generación. Todo se basa en técnicas manuales tradicionales, ingredientes naturales y el contacto humano. El bosque forma parte del recorrido, rodeándote de vegetación mientras te dejas llevar.
Los tratamientos
Entre las experiencias más especiales del spa está el Sacred Cacao Tribute, un ritual holístico y romántico que celebra el cacao 100% puro de Bocas del Toro, uno de los tesoros ancestrales de Panamá. El tratamiento incluye una exfoliación y envoltura con cacao fresco, seguida de un masaje relajante con piedras calientes, y termina con frutas tropicales, chocolates artesanales.
El menú también incluye masajes terapéuticos y relajantes, tratamientos faciales y rituales elaborados con ingredientes naturales como cacao, café y frutas tropicales. Todo personalizable según lo que necesites.


El resort donde está (que en sí mismo es una locura)
El Colibrí Treehouse Spa forma parte de Nayara Bocas del Toro, un resort de lujo solo para adultos ubicado en una isla privada flotante sobre las aguas cristalinas del archipiélago de Bocas del Toro. El resort está inspirado en el diseño balinés y combina elegantes villas sobre el agua con lujosas casas en los árboles diseñadas por Ibuku, el estudio de arquitectura de bambú más reconocido del mundo. Cada villa tiene acceso directo al mar y piscinas privadas.
La experiencia es todo incluido, pero no del tipo genérico de resort masivo. Aquí el enfoque está en la privacidad, la exploración y el servicio personalizado. Los huéspedes disfrutan de traslados en lancha desde Bocas Town, acceso a aventuras terrestres y acuáticas, y una vida isleña donde cada detalle está pensado. Las casas en los árboles están construidas con materiales naturales refinados y distribuciones abiertas que difuminan la línea entre el interior y el exterior, permitiendo que la selva y el mar sean parte de tu habitación.
La gastronomía también es parte central de la experiencia. Elephant House, el restaurante insignia del resort, es una estructura balinesa de 100 años de antigüedad trasladada desde Indonesia y reinterpretada sobre el agua en Panamá.
Nayara Bocas del Toro también tiene un compromiso serio con la sostenibilidad: amenities respetuosos con los arrecifes, experiencias de bajo impacto, y una dedicación real a preservar la riqueza natural y cultural del archipiélago.

El Colibrí Treehouse Spa es una experiencia completamente inmersiva donde el bienestar, la naturaleza y el lujo se encuentran de la forma más orgánica posible. Si estás buscando ese viaje que te resetea por completo, este es el lugar.

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