Las residencias artísticas y el establecimiento de relaciones duraderas con distintos agentes del mundo del arte son aspectos fundamentales para diversificar las carreras de artistas a nivel internacional. Durante los periodos de residencia, las personas creadoras tienen la oportunidad de desarrollar cuerpos completos de obra, construir nuevas líneas de trabajo, realizar investigación y fomentar el diálogo, así como relaciones con sus pares y con otrxs importantes integrantes de la industria cultural.
SOMA es una asociación que se encarga de crear programas de residencias artísticas para artistas y gestores culturales con la finalidad de abrir diálogos que fomenten el desarrollo de nuevas propuestas creativas. Platicamos con Laura Cortés Hesselbach, directora general de SOMA, acerca de la filosofía de la institución y la relevancia del trabajo en comunidad para el mundo del arte.
Conoce más sobre SOMA y sus residencias artísticas
SAMUEL REYES: Gracias por la entrevista, Laura. SOMA fue creada hace varios años ya, ¿cómo han cambiado o se han ido transformando los valores que inspiraron a su creación?
LAURA CORTÉS: Efectivamente, SOMA se fundó hace quince años con la misión de estimular el diálogo y la colaboración entre artistas y agentes culturales de distintos contextos y generaciones. Los valores que inspiraron su creación siguen siendo los mismos, pero el contexto en el que operamos ha cambiado significativamente.
Uno de los grandes pilares de SOMA es su capacidad de adaptación, lo que permite que sus programas evolucionen para responder a las necesidades actuales sin perder su esencia. Esta flexibilidad se manifiesta en nuestros programas principales: el Programa Educativo SOMA, SOMA Summer y los Miércoles de SOMA. A lo largo del tiempo, cada uno de ellos ha atravesado procesos internos de análisis y transformación para seguir siendo un espacio relevante para la diseminación y formación en arte contemporáneo en México.
SR: ¿Por qué es importante contar con asociaciones como SOMA en México?
LC: Para que el ecosistema cultural sea rico y diverso, es fundamental contar con espacios que surjan desde la iniciativa privada y social. Estos espacios funcionan como contrapunto a los programas oficiales y a aquellos regidos por lógicas de mercado, ofreciendo alternativas que fomentan el pensamiento crítico y la experimentación.
Asociaciones como SOMA representan entornos donde convergen distintas voces e ideologías en un marco de libertad y apertura. Su carácter sin fines de lucro permite que sus programas se enfoquen en los contenidos, privilegiando la reflexión y el diálogo por encima de las tendencias o intereses comerciales. Esta autonomía es clave para la construcción de discursos artísticos y culturales que respondan a las necesidades del contexto actual.

SR: Dentro de los programas educativos en arte, ¿por qué elegir SOMA en vez de otras instituciones?
LC: SOMA es una plataforma única en el campo del arte contemporáneo. Su propuesta pedagógica, concretada a través del Programa Educativo SOMA (PES), surge como una iniciativa de artistas para artistas, funcionando como un contrapunto a los programas académicos tradicionales en México.
Al no estar incorporado al sistema escolarizado, el PES cuenta con una flexibilidad que le permite adaptar sus contenidos a los perfiles de cada generación y participante. Esta característica lo convierte en una opción ideal para artistas con una producción profesional activa, independientemente de que cuenten o no con un grado académico formal.
Otro rasgo distintivo del programa es el diálogo constante con especialistas que están en activo dentro del medio artístico nacional e internacional, generando un contexto de aprendizaje basado en la discusión y la retroalimentación crítica.Por supuesto, cada programa educativo tiene sus propias características y no todos son para todos. SOMA es una opción para quienes buscan problematizar su práctica, cuestionar sus propias certezas y fortalecer su pensamiento crítico.
SR: ¿Cuál considerarían que es el principal impacto en la carrera de un artista de estudiar o hacer una residencia en SOMA?
LC: Además de lo mencionado anteriormente, uno de los mayores impactos de participar en los programas de SOMA es la posibilidad de formar parte y generar comunidad. Este aspecto es fundamental para el desarrollo profesional de artistas y agentes culturales, ya que el arte no sucede en aislamiento, sino en diálogo con otros. En SOMA, la comunidad no solo facilita colaboraciones y posibles proyectos en conjunto, sino que también ofrece un ecosistema de aprendizaje donde la retroalimentación constante y el intercambio de ideas fortalecen la práctica individual. Estar inmerso en un entorno de discusión crítica y acompañamiento permite a quienes participan ampliar sus perspectivas, cuestionar sus procesos y consolidar su posicionamiento dentro del campo artístico. Además, la vinculación con otros artistas y genera redes de apoyo que pueden tener un impacto positivo a largo plazo.
SR: ¿Por qué las residencias artísticas son importantes en la trayectoria de las personas artistas?
LC: Las residencias artísticas son fundamentales en la trayectoria de los artistas porque les permiten insertarse en otros contextos y aprender de ellos. Más que un simple cambio de espacio, una residencia implica un proceso de inmersión donde la experiencia directa con nuevas dinámicas culturales, sociales y artísticas enriquece su práctica. Este intercambio es siempre bilateral: los artistas no solo absorben conocimientos del entorno en el que se sitúan, sino que también aportan sus propias perspectivas, ideas y experiencias al contexto que los recibe.
A través del diálogo con personas creadoras, curadoras y pensadoras se generan nuevas conexiones que pueden derivar en colaboraciones futuras y en una mayor proyección de su trabajo. Además, el tiempo de residencia ofrece la oportunidad de alejarse de las rutinas habituales y repensar el propio quehacer artístico en un entorno que favorece la experimentación y la reflexión crítica. En este sentido, las residencias no solo amplían las redes profesionales, sino que también pueden marcar un punto de inflexión en el desarrollo conceptual y metodológico de cada artista.
SR: ¿Podrían compartir con nuestra audiencia algunos de los casos de éxito de estudiantes de SOMA?
LC: La noción de éxito en el arte es profundamente subjetiva y no responde a un único modelo. En SOMA creemos en la multiplicidad de formas de ser artista. Lo que nos parece más significativo es que las personas egresadas de nuestros programas reflejan precisamente esa diversidad: hay quienes han logrado insertarse en el mercado del arte, personas que han construido su camino a través de residencias e intercambios internacionales, quienes han desarrollado una práctica docente y más que han impulsado sus propias iniciativas en sus lugares de origen.
Más allá de cualquier definición convencional de éxito, un dato que nos enorgullece es que el 96% de las personas egresadas continúan ejerciendo como artistas practicantes. Esta baja tasa de deserción (solo un 4%) es el verdadero reflejo del impacto de SOMA: la continuidad de una práctica artística sostenida en el tiempo.
SR: ¿Cuál sería la ventaja, en el caso de su alumnado internacional, de estudiar en SOMA?
LC: Para artistas internacionales, SOMA permite ser un puente a la escena artística mexicana. Al estar ubicado en la Ciudad de México, el programa permite un acercamiento directo a sus dinámicas artísticas y profesionales. Sin embargo, nuestros programas también reúnen a artistas y agentes de distintas regiones, ofreciendo una visión más amplia del ecosistema artístico en México.
Esta diversidad de perspectivas permite que los participantes internacionales no solo se inserten en la escena local, sino que también establezcan vínculos con agentes culturales de otras entidades.
SR: Están muy cerca los inicios de los programas que arrancan este año, ¿qué pueden esperar las personas interesadas en el programa de verano SOMA SUMMER y el programa de 2 años?
LC: Tanto en SOMA Summer como en el Programa Educativo SOMA, quienes participan pueden esperar una experiencia que responde activamente a los cambios políticos, sociales y económicos de nuestro tiempo. SOMA siempre ha sido un espacio en transformación, y este año no es la excepción. Nos encontramos en un momento de cambio significativo con la mudanza a una nueva sede, lo que nos lleva a cuestionar nuestras propias dinámicas y formas de trabajo.
Este proceso abre una oportunidad única para quienes se sumen a nuestros programas: no solo serán parte de una comunidad crítica y reflexiva, sino que también contribuirán activamente a construir la siguiente etapa de SOMA. Más que nunca, buscamos participantes comprometidos, dispuestos a apropiarse del espacio, dialogar y ser parte de esta transformación. La invitación está abierta para quienes quieran pensar colectivamente sobre las formas en que el arte se inserta en nuestro contexto actual y sobre cómo, desde SOMA, podemos seguir impulsando estos debates.
La educación continua, impartida por profesionales en el área referida, es un aspecto fundamental para la evolución de las carreras de los artistas, ya que todos los estudios que realicen se convierten en aspectos fundamentales en el crecimiento y consolidación de su trayectoria.
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