Las sillas son los muebles más diseñados, rediseñados y versionados de la historia. Un asiento, un respaldo y cuatro patas: parece simple, pero ha sido el lienzo perfecto para que arquitectos y diseñadores eleven la funcionalidad a la categoría de arte. Más allá de su utilidad, las sillas han marcado estilos, reflejado épocas, y transformado espacios. Aquí las más icónicas, esas que reconoces aunque no sepas su nombre, y que han aparecido en museos, películas, oficinas de lujo y casas de todo el mundo.
8 sillas de diseño que amamos
Silla Barcelona — Lilly Reich y Mies van der Rohe (1929)
Diseñada para el Pabellón de Alemania en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, esta silla es modernismo puro. Mies van der Rohe y su socia Lilly Reich la crearon junto con una otomana y mesa a juego, y las piezas fueron tan impresionantes que se usaron como tronos para los reyes de España cuando visitaron el pabellón. Su estructura de acero inoxidable pulido y tapizado en cuero de piel de cerdo la convirtieron en un objeto casi escultural.

Silla Wassily (B3) — Marcel Breuer (1925)
La primera silla de tubo de acero de la historia. Marcel Breuer, arquitecto húngaro y figura clave de la Bauhaus, se inspiró en el manubrio de su bicicleta para crear esta estructura tubular que revolucionó el diseño de mobiliario. Originalmente se llamaba B3, pero en los años 60 se rebautizó como Wassily en honor al pintor Wassily Kandinsky, profesor de la Bauhaus y amigo de Breuer. La estructura es de acero cromado y el asiento y respaldo de cuero. Es funcional, minimalista, y completamente adelantada a su época.

Silla Panton — Verner Panton (1959-1967)
La primera silla de plástico moldeada en una sola pieza. Verner Panton diseñó esta silla voladiza en 1959, pero no fue hasta 1967 (en colaboración con Vitra) que lograron producirla en serie. El desafío era hacer que un asiento sin patas traseras pudiera fabricarse de una sola pieza en plástico resistente y flexible. La silla es curva, colorida, futurista, y sigue siendo un ícono del diseño pop de los años 60.

Silla Eames Lounge Chair — Charles y Ray Eames (1956)
El sillón más cómodo del mundo. Charles y Ray Eames experimentaron con madera laminada moldeada tridimensionalmente para crear este ícono del confort moderno. Inspirada en los sillones de club ingleses tradicionales, la Eames Lounge Chair combina madera de palisandro con cuero de primera calidad y una estructura ergonómica perfecta. Es elegante, lujosa, y se ha convertido en el símbolo definitivo del diseño mid-century modern. Aparece en oficinas de CEOs, salas de espera de lujo, y películas donde se necesita transmitir buen gusto.

Silla Butterfly (BKF) — Bonet, Kurchan y Ferrari (1937)
Diseñada por el catalán Antonio Bonet y los argentinos Juan Kurchan y Jorge Ferrari (todos estudiantes del estudio de Le Corbusier), esta silla se convirtió en un ícono del diseño argentino. Su forma curva distribuye el peso de manera que te sientes como en una hamaca suspendida. Originalmente fabricada en cuero, su diseño desenfadado de estilo boho funciona en espacios nórdicos, vintage e industriales. Es relajada, escultural, y completamente atemporal.

Silla Tulip — Eero Saarinen (1956)
“Quería limpiar el desorden de patas bajo las mesas”, dijo Saarinen. El resultado: una silla con una sola base central en forma de tulipán. Fabricada en fibra de vidrio reforzado con aluminio fundido, la Tulip Chair es modernista, minimalista, y se ha convertido en sinónimo de diseño futurista. Aparece en películas de ciencia ficción, oficinas modernas, y cualquier espacio que busque transmitir limpieza visual y elegancia.

Silla Serie 7 (Ant Chair) — Arne Jacobsen (1955)
Arne Jacobsen diseñó esta silla como evolución de su modelo Ant de 1952. La Serie 7 tiene un respaldo más amplio y cuatro patas (en lugar de tres), lo que la hace más estable y versátil. Está hecha de madera contrachapada moldeada en tres dimensiones, es ligera, apilable, y extremadamente cómoda. Se ha convertido en una de las sillas más vendidas de Fritz Hansen y un clásico escandinavo. Funciona en comedores, oficinas, cafeterías, y prácticamente cualquier espacio.

Silla Diamond — Harry Bertoia (1952)
Harry Bertoia, escultor y diseñador italiano radicado en Estados Unidos, creó esta silla para Knoll usando varillas de acero soldadas. El resultado es una estructura abierta que parece estar hecha de aire y metal. “Si miras estas sillas, son principalmente aire, como la escultura”, dijo Bertoia. La Diamond Chair es ergonómica, moderna, y funciona tanto en interiores como exteriores.


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