Terminar Peaky Blinders tiene ese efecto raro de dejarte con un hueco. No es fácil encontrar algo que tenga el mismo nivel de personajes, la misma atmósfera y esa combinación de crimen, familia y ambición que hace que la serie de los Shelby sea tan adictiva. Pero hay opciones. Estas seis series comparten algo con Peaky Blinders, ya sea el tono, la época o el tipo de protagonista, y todas valen mucho la pena.
¿Qué ver si te gustó Peaky Blinders?
The Sopranos
Si hay una serie que merece estar en cualquier lista de este tipo, es The Sopranos. Tony Soprano es el antihéroe por excelencia: jefe de la mafia de Nueva Jersey que intenta equilibrar su vida criminal con su vida familiar, y que carga con una profundidad psicológica que pocas series han logrado igualar. Al igual que Tommy Shelby, Tony es un hombre que construyó su propio imperio a base de violencia e inteligencia, pero que vive constantemente al borde del colapso. Es la referencia obligada del género y, si no la has visto, este es el momento.

Boardwalk Empire
Ambientada en Atlantic City durante la Prohibición de los años 20, Boardwalk Empire sigue a Nucky Thompson, un político corrupto que controla el negocio del alcohol ilegal en la ciudad. La conexión con Peaky Blinders es directa: misma época, mismo mundo de crimen organizado, misma estética cuidada al detalle y protagonistas que se mueven entre la ley y el crimen con una facilidad inquietante. La producción es de altísimo nivel y el reparto, encabezado por Steve Buscemi, no decepciona en ningún momento.

Gangs of London
Para los que disfrutaron el lado más violento y visceral de Peaky Blinders, Gangs of London es la recomendación más directa. La serie británica sigue la guerra entre distintas bandas criminales de Londres tras el asesinato del jefe de la familia Wallace, y no escatima en nada: las escenas de acción son brutales, la política criminal es compleja y los personajes tienen capas que se van revelando lentamente. Tiene dos temporadas y las dos son muy buenas.

Taboo
Protagonizada y producida por Tom Hardy, quien también apareció en Peaky Blinders como Alfie Solomons, Taboo está ambientada en el Londres de 1814 y sigue a James Delaney, un hombre que regresa de África tras la muerte de su padre para reclamar una herencia que nadie quiere que tenga. Es oscura, lenta y atmosférica, con un protagonista tan magnético y misterioso como Tommy Shelby. Si lo que más te enganchó de Peaky Blinders fue el tono y la ambientación de época, Taboo es la opción más obvia.

Ripper Street
Ambientada en el East End de Londres en 1889, justo después de los crímenes de Jack el Destripador, Ripper Street sigue a un equipo de detectives que intenta mantener el orden en uno de los barrios más peligrosos de la ciudad. Tiene esa misma combinación de violencia, moral ambigua y ambiente de época que hace tan atractiva a Peaky Blinders, y sus personajes principales tienen la misma profundidad y contradicciones que los Shelby. Es una serie que no tuvo tanto ruido como merece y que se disfruta mucho.

The Knick
Más alejada del crimen organizado pero igual de intensa, The Knick está ambientada en un hospital de Nueva York a principios del siglo XX y sigue al Dr. John Thackery, un cirujano brillante con una adicción a la cocaína que lo consume. La dirige Steven Soderbergh en su totalidad y tiene una narrativa visual impecable. Lo que comparte con Peaky Blinders es esa figura de un hombre excepcional autodestruyéndose en silencio mientras construye algo grande. Si terminaste la serie de los Shelby y quieres algo que te exija como espectador, esta es la opción.


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