Cuando un director como Pedro Almodóvar comparte su lista de películas favoritas, vale la pena ponerle atención. No solo porque es uno de los cineastas más importantes del cine contemporáneo, sino porque su gusto siempre ha estado alineado con lo mejor del cine de autor internacional. A finales de 2025, el director español cerró el año compartiendo su top 10 personal de las películas más influyentes del siglo XXI, una selección que abarca más de dos décadas de cine y que incluye dos títulos estrenados en los últimos meses. Aquí te las dejamos para que sí o sí las tengas en tu radar.
Las 10 películas favoritas de Pedro Almodóvar
Ten (Abbas Kiarostami, 2002)
La primera elección de Almodóvar es esta obra maestra minimalista del cineasta iraní Abbas Kiarostami. Ten es un experimento radical filmado completamente dentro de un automóvil con dos cámaras fijas montadas en el tablero, mostrando solo al conductor y al pasajero. La película consta de diez conversaciones entre una mujer divorciada que maneja por Teherán y sus diferentes pasajeros: su hijo resentido, su hermana, una prostituta, una mujer religiosa, una amiga con problemas sentimentales. La película fue prohibida en Irán, ganó premios internacionales, y ha sido votada como una de las mejores películas del siglo XXI en muchas encuestas.

Call Me by Your Name (Luca Guadagnino, 2017)
La historia de amor veraniego entre Elio, un adolescente precoz de 17 años, y Oliver, un estudiante estadounidense de 24 que pasa el verano en la villa italiana de la familia de Elio. Guadagnino captura la intensidad y la confusión del primer amor con una sensualidad que nunca se siente explotadora. Para Almodóvar, que siempre ha explorado el deseo y la identidad sexual en su cine, esta película representa lo mejor del cine queer contemporáneo.

Toni Erdmann (Maren Ade, 2016)
Esta comedia alemana de casi tres horas sobre la relación entre un padre y su hija es todo menos lo que esperas. Winfried es un profesor de música retirado que decide visitar a su hija Ines, una consultora corporativa que vive en Bucarest completamente absorbida por su trabajo. Cuando ve lo desconectada que está de su propia humanidad, Winfried crea un alter ego absurdo llamado Toni Erdmann e irrumpe en la vida profesional de su hija con situaciones cada vez más surrealistas. Maren Ade creó algo completamente original que funciona tanto como comedia absurda como drama familiar profundo.

Phantom Thread (Paul Thomas Anderson, 2017)
La última película (hasta ahora) de Daniel Day-Lewis antes de retirarse de la actuación, y qué forma de despedirse. Day-Lewis interpreta a Reynolds Woodcock, un diseñador de moda en el Londres de los años 50 cuya vida meticulosamente ordenada se ve interrumpida cuando conoce a Alma, una joven mesera que se convierte en su musa y algo mucho más complicado. La cinematografía es exquisita, el diseño de vestuario ganó el Oscar (merecidamente), y la banda sonora de Jonny Greenwood es perfecta. Pero lo que hace especial a Phantom Thread es cómo subvierte constantemente tus expectativas sobre quién tiene realmente el poder en esta relación.

Amour (Michael Haneke, 2012)
Michael Haneke nos obliga a enfrentar lo que más tememos: el deterioro y la muerte de quienes amamos. Amour sigue a Georges y Anne, una pareja de profesores de música retirados en París, cuya vida tranquila se desmorona cuando Anne sufre un derrame cerebral que la deja parcialmente paralizada. Lo que sigue es un retrato brutal y tierno del cuidado, la dignidad, y el amor en su forma más pura y difícil. La película ganó la Palma de Oro en Cannes y el Oscar a Mejor Película Extranjera, y aunque es difícil de ver, es imposible de olvidar.

La Ciénaga (Lucrecia Martel, 2001)
El debut de la argentina Lucrecia Martel anunció la llegada de una voz completamente original en el cine latinoamericano. La Ciénaga se desarrolla en el calor sofocante del noroeste argentino, siguiendo a dos familias de clase media en decadencia durante un verano pegajoso donde nada pasa pero todo está a punto de estallar. Martel filma el calor, la humedad, la suciedad, el deseo reprimido y la tragedia acechante con un estilo visual y sonoro único. No hay una narrativa lineal clara, los personajes entran y salen de cuadro, las conversaciones se superponen, y el resultado es una experiencia cinematográfica visceral que te sumerge completamente en ese mundo de estancamiento y decadencia.

Sentimental Value (Joachim Trier, 2025)
Una de las dos películas de 2025 en la lista de Almodóvar. Joachim Trier, el director noruego detrás de Oslo, August 31st y The Worst Person in the World, regresa con esta nueva obra que aparentemente continúa su exploración de las relaciones humanas, la memoria y el paso del tiempo. Trier es conocido por su sensibilidad para capturar momentos íntimos y por su habilidad para hacer que lo ordinario se sienta profundo.

Drive My Car (Ryusuke Hamaguchi, 2021)
Esta obra maestra japonesa de tres horas es una adaptación del cuento de Haruki Murakami que se convirtió en un fenómeno global. La película sigue a Yūsuke Kafuku, un actor y director de teatro viudo que es invitado a dirigir una producción multilingüe de Tío Vania en Hiroshima. Durante los ensayos, desarrolla una relación profunda con Misaki, la joven conductora que le asignan. A través de largas conversaciones en el auto, la película explora el duelo, los secretos matrimoniales, el arte como proceso de sanación, y cómo enfrentamos las verdades que preferimos ignorar. La película ganó el Oscar a Mejor Película Internacional y fue nominada a Mejor Película, algo casi inédito para una película en japonés de tres horas.

Anatomy of a Fall (Justine Triet, 2023)
La ganadora de la Palma de Oro en Cannes 2023 es un thriller judicial que funciona simultáneamente como disección de un matrimonio y exploración de la verdad narrativa. Cuando el esposo de Sandra, una escritora exitosa, aparece muerto al pie de su casa en los Alpes franceses, ella se convierte en la principal sospechosa. A través del juicio, la película examina cada grieta en su matrimonio, cada resentimiento acumulado, cada versión contradictoria de los hechos. La película también ganó el Oscar a Mejor Guion Original.

Sirāt: trance en el desierto (Oliver Laxe, 2025)
La segunda película de 2025 en la lista, lo que confirma que fue un año cinematográfico fuerte. Oliver Laxe, el director gallego-francés detrás de Fire Will Come, regresa con esta nueva obra cuyo título en árabe significa “el camino” o “la vía”. La historia sigue a un hombre y su hijo que llegan a una fiesta perdida en medio de las montañas del sur de Marruecos, buscando a Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de esas fiestas sin amanecer. Se dice que es una de las experiencias cinematográficas más intensas de los últimos años.


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