Europa es un continente con una variedad irresistible de planes: puedes pasar la mañana viendo obras renacentistas, la tarde entre ruinas romanas y la noche en un restaurante de moda. Seguro por estas razones te preguntas ¿Por qué existen safaris en Europa? Pero si quieres desconectarte del bullicio, cambiar el cemento por naturaleza y sorprenderte con algo realmente diferente, hay algo que seguro no tenías en el radar: animales exóticos y acampar viendo las estrellas.
Sí, leíste bien. No necesitas volar hasta África para ver jirafas, cebras, leones o incluso rinocerontes. En este artículo te contamos todo sobre cinco destinos inesperados para hacer safari en Europa, desde Alemania hasta Portugal. Algunos tienen glamping de lujo, otros parques jurásicos con dinosaurios animatrónicos, y todos te prometen una experiencia inolvidable.

Los 5 mejores safaris en Europa
1. Serengeti Park Hodenhagen, Alemania: uno de los safaris más grandes de Europa
Este parque alemán, fundado en 1974, lleva medio siglo acercando la sabana africana al norte de Europa. Está ubicado en Hodenhagen, Baja Sajonia, y es considerado el safari más grande del continente: tiene 220 hectáreas de territorio salvaje y más de 1,500 animales de 100 especies distintas.
Aquí no caminas entre jaulas. La experiencia se vive en coche o en un autobús safari que te lleva por distintas zonas del parque. Las rutas están divididas por continentes o tipos de hábitat: el Safari del Serengeti, con jirafas, antílopes y cebras; el Safari de la Selva, con monos, tigres y osos; y el Safari de Mascotas, ideal para niños, donde se puede acariciar y alimentar a animales como cabras o alpacas.
Uno de sus grandes atractivos es el resort temático dentro del parque, con alojamiento en tiendas de campaña estilo glamping, casas africanas y bungalows familiares. Puedes dormir con vista a los rinocerontes o despertarte viendo a los lémures brincar entre los árboles.
Además, hay un parque de atracciones con juegos mecánicos, shows interactivos y actividades para niños. Si buscas un safari con todas las letras —y una pizca de parque temático europeo— este es tu lugar.

2. Knuthenborg Safari Park, Dinamarca: dinosaurios y elefantes libres
Ubicado en la isla danesa de Lolland, a 1.5 horas de Copenhague, este parque es una joya del norte de Europa. Tiene más de 500 animales salvajes repartidos en amplios terrenos que imitan sus hábitats originales. Aquí verás cebras, avestruces, antílopes, lobos y leones, pero también elefantes asiáticos y monos que viven en áreas gigantes diseñadas en colaboración con organizaciones de bienestar animal.
El highlight es su sección de dinosaurios: Dinosaurskoven, un bosque con más de 30 dinosaurios animatrónicos de tamaño real escondidos entre árboles, acompañados por un museo interactivo con fósiles, huevos de dinosaurio y huesos auténticos. Todo está diseñado para que la ciencia, el juego y la historia se mezclen.
Y sí: puedes dormir ahí. Hay tiendas de glamping con baños privados, calefacción y vista directa a los animales, y al reservar, tienes acceso nocturno exclusivo a zonas como el refugio de elefantes o al museo. También puedes desayunar junto al lago o caminar al amanecer entre rugidos lejanos. Imagínate despertar, asomarte por la ventana y ver a una jirafa a unos pocos centímetros de ti.
Knuthenborg es una experiencia redonda: naturaleza, historia, diseño y mucho espacio para explorar sin prisas.

3. Beekse Bergen, Países Bajos: safari por tierra, agua y aire
Situado entre Tilburg y Hilvarenbeek, este parque es el más grande de los Países Bajos y uno de los más completos de Europa. Tiene más de 150 especies de animales distribuidas en un espacio inmenso que se puede recorrer a pie, en coche, en autobús safari o ¡en barco!
Entre los animales que puedes ver están leones, jirafas, rinocerontes, hipopótamos, tigres y hasta flamencos. El recorrido está diseñado para que siempre tengas una vista cercana (pero segura) de los animales, con zonas de observación panorámicas y caminos que te hacen sentir dentro de la acción.
Lo mejor es que no es solo un parque: es un complejo con tres tipos de alojamiento.
- Safari Resort, donde puedes dormir en casas elevadas o tiendas de safari junto a la sabana.
- Lake Resort, cabañas junto al lago con acceso a actividades acuáticas.
- Safari Hotel, que combina diseño nórdico con vistas directas a las zonas de animales.
El plan perfecto es llegar un viernes, dormir con vista a las jirafas, despertar con café frente al lago y pasar el día entre rutas, fotos y juegos. Si estás planeando una ruta por los Países Bajos, este lugar merece al menos dos días enteros.

4. Badoca Safari Park, Portugal: lemures, jirafas y cena con vino
A solo una hora y media de Lisboa, este parque es pequeño comparado con los anteriores, pero tiene una atmósfera cálida y cuidada que lo vuelve ideal para quienes buscan un plan romántico o un safari sin multitudes.
Badoca alberga más de 600 animales, entre ellos cebras, búfalos, avestruces, jirafas, lémures de Madagascar y antílopes. Lo interesante es que aquí puedes contratar un safari VIP en jeep privado, con guía personal, acceso a zonas restringidas, observación de fauna en movimiento y una cena gourmet al final del día.
Uno de los puntos fuertes es el espacio de interacción con lémures, donde puedes ver de cerca a estos primates curiosos bajo la supervisión de cuidadores. También hay actividades educativas para niños, senderos para caminar entre árboles y zonas tranquilas para picnic.
Y sí, todo cierra con vino portugués, cielo abierto y esa sensación de haber salido por un momento del continente.

5. Highland Safari, Escocia: conecta con la naturaleza en estos safaris en Europa
Si prefieres algo más auténtico y menos “parque”, Highland Safaris es para ti. Situado en las Highlands de Escocia, esta experiencia combina aventura, historia y paisajes de película. No hay leones ni cebras, pero sí ciervos rojos, zorros, águilas reales y urogallos, todos en su hábitat natural.
Las rutas se hacen en jeeps todo terreno junto a un guía local que no solo te muestra los animales, sino que te cuenta leyendas celtas, historias del clan y datos sobre las plantas, las montañas y el cielo escocés. En invierno hay safaris con raquetas de nieve, y en verano puedes hacer caminatas guiadas por lagos escondidos.
Además, tienen un centro de visitantes con café, una colección de piedras preciosas, telescopios y un ciervo doméstico llamado Zoom con el que te puedes tomar fotos. Es un safari distinto, sin animales exóticos pero lleno de alma, ideal si estás haciendo ruta por Escocia y quieres conectarte con la tierra.

Europa está llena de sorpresas, y los safaris en Europa son una forma perfecta de romper con la rutina turística y reconectar con la naturaleza (sin renunciar al estilo). Ya sea con niños, en pareja o con amigas, estos lugares ofrecen una experiencia que no se olvida. Así que la próxima vez que armes tu itinerario europeo, no dudes en agregar un safari a la lista.
¡Nos vemos entre jirafas!

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