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Disco de la semana: “Settle” de Disclosure

Disco de la semana: “Settle” de Disclosure

En el mundo de la música electrónica es complicado encontrar discos completos que se sostengan tanto como para no querer interrumpirlos cada vez que se escuchan. Por su naturaleza siempre homogénea y su eterna inquietud de hilar canciones al servicio de la fiesta, la variante bailable casi siempre es lugar para encontrar piezas y no obras enteras. Hace 5 años vio la luz “Settle”, el debut de Disclosure, un disco que derrumba ese prejuicio y que, a la distancia, permanece como el indicador del buen estado de salud de la producción de álbumes bailables de aquel entonces.

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En un año en el que vieron la luz discos como “Nonfiction” de The Range, “Psychic” de Darkside y hasta “Random Access Memories” de Daft Punk, el hecho de que “Settle” sobresalga es algo digno de reconocimiento. Su capacidad para crear un universo propio dentro de una celebración eterna es tan precisa que permanece intacta al paso del tiempo y sigue escuchándose tan bien como en aquellos tiempos.

Antes de que el dúo terminara por cruzar la línea que separa el buen gusto del ridículo exceso, canciones como la hipnótica “Stimulation” y la adictiva “When A Fire Starts To Burn” se convirtieron en himnos de las pistas de baile de toda índole. Las voces de AlunaGeorge, Sam Smith y Jamie Woon encontraron el lugar perfecto para brillar y otras como las de Jessie Ware y London Grammar probaron una plausible versatilidad. Todo empaquetado en una colección de canciones que no dejan de estimular y que piden a gritos ser escuchadas una tras otra.

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No importa si de pronto todo se convierte en una épica fiesta de luminiscencia o si se levanta el telón y parece ser un recital de la música pop más vendida del mundo. No importa si Disclosure pisó los mejores clubes del planeta o fue estelar en los festivales más extraños que puedan existir. Lo más valioso a la distancia de “Settle” es que es un disco que se disfruta por todos y de distintas maneras. Un álbum que se sabe universal. Como el rito del baile mismo: al unirse al ritmo de canciones como éstas, poco importa todo lo que pase alrededor.