San Francisco tiene un problema… la gente llega, se saca foto con el Golden Gate, come sourdough en Fisherman’s Wharf y ya tachó la ciudad de su bucket list. Error. SF tiene más museos per cápita que casi cualquier otra en EE.UU., una escena de arte contemporáneo que no le pide nada a Nueva York, y rincones tan fotogénicos que parecen art direction editorial.
Esta guía es para los que quieren entender la ciudad, comer bien después y regresar con fotos que no parezcan de Pinterest 2014.


Museos y sites para incluir en tu siguiente viaje a San Francisco
1. SFMOMA
Sí, MoMA. El museo de arte moderno más importante de la costa oeste tiene más de 33,000 piezas — Pollock, Warhol, Bourgeois — y una rotación de instalaciones inmersivas que lo hacen brutalmente fotogénico. En mayo arranca Feel the Beat: Dance in Photographs, sobre cultura del baile desde los 50s hasta hoy; en agosto llega Giant Arc de Jacob Hashimoto, una escultura site-specific que va a invadir el atrio central de forma espectacular.
Para quién: creativos y amantes del arte contemporáneo.
El plan: ve martes temprano ($30), café en Blue Bottle después y street art por SoMa.
Tip: primer jueves del mes, adultos entran con donativo voluntario a partir de las 6pm.
2. de Young Museum
La fachada de cobre oxidado ya es una declaración antes de entrar. En el interior: arte americano, colecciones oceánicas y contemporáneos que se mezclan. La torre del noveno piso —gratuita con la entrada— tiene una de las mejores vistas de la ciudad. Monet and Venice estará hasta el 26 de julio y Rose B. Simpson: LEXICON (hasta agosto) mezcla cerámica, escultura y performance sobre identidad y resistencia indígena.
Para quién: el millennial artsy que ya conoce el MoMA pero quiere algo con más carácter.
El plan: museo por la mañana, picnic en el parque, Burma Superstar en Sunset District para comer.
3. Palace of Fine Arts
Es el único remanente de la Exposición Panamericana de 1915. Columnas corintias, rotonda, laguna con cisnes y una luz de atardecer que no parece real. No hay colección permanente pero tampoco hace falta — el lugar es el espectáculo. El teatro de ahí programa conciertos y eventos todo el año.
Para quién: románticos y fotógrafos.
El plan: atardecer con picnic armado en el Ferry Building, caminata al Presidio y Baker Beach para la vista al Golden Gate.
4. Legion of Honor
En los acantilados sobre el Pacífico, con vistas directas al Golden Gate. Es una colección valiosa de arte europeo —Monet, Degas, Rodin en el patio— y mucho menos gente que en otros museos. La exhibición estrella de la temporada: The Etruscans: From the Heart of Ancient Italy (2 mayo–20 septiembre), un préstamo de museos italianos con más de 100 objetos que raramente salen de Europa.
Para quién: los que quieren historia con contexto visual impresionante.
El plan: domingo en la tarde ($15), Lands End Trail al salir, atardecer desde las ruinas del Cliff House.
5. Conservatory of Flowers
Lo sé, no es museo, pero este invernadero victoriano antiguo de Golden Gate Park — construido en 1879 — es una jungla tropical encerrada en vidrio con orquídeas raras, plantas carnívoras y lirios amazónicos gigantes. El verano es la mejor temporada del año.
Para quién: amantes de naturaleza.
El plan: yoga en el parque al amanecer, Conservatory a las 10am antes de la gente, burrito en El Farolito en la Misión para cerrar.
Tip: primer martes del mes, entrada gratis.
6. Asian Art Museum
Tiene la colección asiática más grande fuera de Asia: 18,000 objetos de 40 países que abarcan 6,000 años. El edificio — la antigua biblioteca pública de SF, restaurada por el arquitecto del Musée d’Orsay — es tan bueno como lo que hay adentro. Este verano: New Japanese Clay (hasta junio), One Hundred Plays of the Noh Theater (hasta julio) y Mountains of the Mind durante toda la temporada.
Para quién: culture vultures, foodies de cocina asiática que quieren contexto.
El plan: jueves en la noche ($20, abre hasta las 8pm con bar), dim sum tardío en Chinatown al salir.
7. Filoli
A 45 minutos al sur de SF, en las colinas de Woodside, imagina una mansión eduardiana de 1917 rodeada de 16 acres de jardines formales ingleses. En verano es una postal viviente de rosas y dalias. El evento de la temporada es el Art Walk del 26 y 27 de julio: 40 artistas locales exponen en los jardines con food trucks y talleres.
Para quién: lifestyle aspiracional, picnics chic, los que sueñan con jardines que no tienen que regar.
El plan: mañana en Filoli ($30), tarde de hike en Windy Hill Open Space Preserve con vistas a la bahía.
8. Et al. etc.
Una galería de arte experimental dentro de una librería independiente en la Misión. Exhibiciones de artistas emergentes de SF, eventos con pláticas, openings que se sienten como la versión accesible y sin ego de una galería de Chelsea. Es un spot pequeño, íntimo — y completamente gratis.
Para quién: los artsy y bookworms que quieren arte antes de que llegue a Instagram.
El plan: galería + librería, croissant en Tartine Bakery a dos cuadras. Miércoles a domingo, 12–6pm.
9. California Academy of Sciences
Bajo el techo vivo más grande del mundo convive un acuario de cuatro pisos, un planetario digital y un rainforest tropical donde las mariposas aterrizan en tu hombro. Todo en un edificio de Renzo Piano en Golden Gate Park, a cien metros del de Young. El combo de ambos en un día es la respuesta correcta.
Para quién: familias cool, curiosos STEM, cualquiera que quiera ciencia con experiencia sensorial.
El plan: de Young en la mañana, Academy en la tarde ($40, reserva online), food trucks del parque. Los jueves: NightLife para adultos con coctelería y acuario con luz tenue — uno de los mejores planes para date en SF.
10. ICA SF
El ICA SF no tiene sede fija ni colección permanente — por filosofía. Sus exhibiciones activan espacios distintos a lo largo de San Francisco, lo que hace que cada muestra sea una experiencia site-specific en el sentido más literal.
Este verano: Tara Donovan (hasta julio) transforma materiales industriales cotidianos en estructuras orgánicas monumentales en el Transamerica Pyramid Center, donde también está EARTHSEED DOME de Lily Kwong, una instalación inmersiva que vale la visita por sí sola. Y Jeffrey Gibson, artista queer e indígena, presenta trabajo textil y performático que es de lo más importante en EE.UU. ahora mismo.
Para quién: Trendsetters que quieren ver qué pasa en el arte antes que nadie.
El plan: Gratis. Revisa icasf.org para la ubicación de cada muestra, y planea la cena según el barrio donde caiga.
11. Exploratorium
Fundado en 1969 por el físico Frank Oppenheimer —sí, hermano de ESE Oppenheimer— con una premisa simple: la ciencia se aprende tocando, no leyendo. Más de 600 exhibits sobre percepción, física y comportamiento humano, la mayoría funcionando de formas que no esperas. Está en el Embarcadero con vistas a la bahía.
Para quién: curiosos que nunca perdieron el asombro.
El plan: museo ($40) y mercado del Ferry Building al salir — pan, ostras, queso, café. Los jueves: After Dark 18+ con bar y exhibiciones temáticas para adultos.

12. Walt Disney Family Museum
En el Presidio, y no tiene nada que ver con un parque de diversiones. Es la historia real de Walt Disney: bocetos originales, cartas, películas caseras y una maqueta de Disneyland que sola justifica la entrada. Una de las instalaciones museísticas mejor producidas de toda SF.
Para quién: fans de la animación que ya crecieron, cineastas, curiosos de historia cultural.
El plan: combo con Palace of Fine Arts ($25), picnic en los prados del Presidio con vistas a la bahía.
BONUS — Porque no son museos pero lo merecen
Sutro Baths — Las ruinas de lo que en 1896 fue el complejo de natación más grande del mundo: muros de piedra, cuevas y olas del Pacífico rompiendo entre los escombros. Una de los lugares más cinematográficos de SF. Gratis, atardecer, Lands End Trail de ida, cena en Outerlands de regreso.
Musée Mécanique — Más de 300 máquinas mecánicas antiguas de los años 1880 en adelante, todas disponibles para jugar por monedas literales. Penny arcades, las mejores pics que tendrás de un photo booth y la legendaria Laughing Sal: un maniquí de feria de los 40 que ríe con una energía medio creepy que no olvidarás. Es gratis entrar, $0.25 por jugar. Ve temprano para evitar el caos de Fisherman’s Wharf.
Cathedral of Saint Mary of the Assumption — Terminada en 1971, diseñada por Belluschi y Nervi, con un techo en paraboloide hiperbólico que crea un interior de luz dramática que no corresponde a ningún estilo reconocible. Gratis. Si te interesa la arquitectura, no hay excusa para no entrar.

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