“Pide lo que quieras, paga lo que puedas” llega a restaurantes de CDMX

En los últimos años, la Ciudad de México se ha convertido en un epicentro gastronómico mundial. Sin embargo, el acceso a esa diversidad culinaria muchas veces se ve limitado por los precios, la gentrificación y las tensiones sociales que atraviesa la ciudad. En este contexto nació “Pide lo que quieras, paga lo que puedas”, una iniciativa que busca devolver la mesa a su función más básica: un espacio de encuentro, comunidad y hospitalidad. Te contamos todo sobre los restaurantes que se unen este 2025 y cómo puedes visitarlos el 27 de agosto.

¿Cómo nació esta propuesta?

La idea surgió hace unos años en Masala y Maíz, el restaurante de los chefs Norma Listman y Saqib Keval, quienes decidieron abrir sus puertas bajo un modelo que pone el valor de la comida en manos del comensal.

Más que un experimento gastronómico, se convirtió en un gesto político y social: hacer de la comida un derecho y no un privilegio. Con el tiempo, esta iniciativa ganó fuerza y se transformó en una celebración de la diversidad culinaria y la confianza mutua entre quienes cocinan y quienes se sientan a la mesa.

¿Por qué es importante?

En una ciudad donde el costo de vida se eleva día con día, iniciativas como esta funcionan como un recordatorio de que la hospitalidad también puede ser un acto de resistencia.

“Pide lo que quieras, paga lo que puedas” no solo abre la posibilidad de que más personas accedan a experiencias gastronómicas únicas, también refuerza la idea de que compartir alimentos es compartir comunidad. Es un acto de solidaridad que trasciende lo económico y se convierte en una experiencia cultural y social.

Los restaurantes de CDMX que se unen a “Pide lo que quieras, paga lo que puedas”

La edición 2025 marca un punto clave: por primera vez, más de 15 restaurantes de la CDMX se suman al llamado de Masala y Maíz. Entre los participantes están Ahumalia, Baldío, Bao Bao, Cicatriz, Cinco y dos, Expendio de Maíz, Fideo Gordo, Loup Bar, Mita, Mux, Ramiro Cocina, Rudo, Sobremesa Desayunador y Vía Sol, entre otros. Cada uno ofrecerá su menú bajo la misma dinámica: el comensal decide cuánto pagar.

No habrá reservas; la experiencia se dará de forma orgánica, conforme lleguen los asistentes. El próximo 27 de agosto, los restaurantes de la ciudad se transformarán en espacios de hospitalidad radical, donde la comida será, más que nunca, un punto de encuentro y un recordatorio de que lo colectivo también se saborea.