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La mujer que renunció a todos sus privilegios de la realeza… por AMOR

La mujer que renunció a todos sus privilegios de la realeza… por AMOR

Por Melissa Lara

Pueden existir un millar de definiciones para el amor, pero estamos seguros de que, por más que se busque revelar el completo sentido de su significado, esas cuatro letras permanecen como un misterio sin resolver. El amor es incomprensible, sí, y dentro de su máxima complejidad, a veces no queda tan claro cómo es posible que logre superar tantos obstáculos con el fin de engrandecerse. Eso justamente le pasó a la princesa Mako, de Japón, parte de una de las familias de la realeza más tradicionales del planeta, y quien, por amor (de ese, del bueno), renunciará a todos los privilegios que le son otorgados por ser parte de la familia real. Y es que su prometido, Kei Komuro, no entraba en los planes de la dinastía por ser plebeyo. ¿Quieres conocer más de esta historia? ¡Sigue leyendo!

El amor y su precio
La princesa Mako pertence a la Casa Imperial de Japón, un país en donde la tradición de la dinastía está presente con un sinfín de estatutos que son inquebrantables. Por eso, la princesa tendrá que renunciar a todos los privilegios y, además, salir de la misma familia real. Todo ello de acuerdo con la ley.

Debido a esta rigidez en las normas, la familia real japonesa sigue sufriendo pérdidas entre sus familiares. Ocurrió hace poco con el matrimonio de la princesa Sayako, hija de los emperadores, con Yoshiki Kuroda, un funcionario del Departamento de Urbanismo en Tokio. Hasta el momento, la familia real cuenta con 19 miembros, de los cuales solo 4 poseen las capacidad de reinar: el emperador Akihito (83), quien pronto abdicará al trono por problemas de salud, el príncipe Naruhito (57), sucesor al trono, el príncipe Akishino (51) y el príncipe Hisahito (10), hermano pequeño de la princesa Mako.

Una historia de lo más normal
Sin muchas complicaciones, la princesa conoció a Kei Komuro en la Universidad Gakushuin de Tokio, escuela en donde ambos estudiaron. A pesar del papel que tiene la joven, ella siempre ha querido tener todas las experiencias vitales de acuerdo con su esas, por ello se hizo Licenciada por la Universidad Internacional Cristiana, además de ser graduada en Museología por la Universidad de Leicester. Por si fuera poco, la princesa trabaja en un museo de Tokio en los días que no tiene que asistir a actos protocolarios. Su prometido, por otra parte, se ha ganado el nombre de Príncipe del Mar, por la ardua labor que ha realizado con el afán de promocionar el turismo en las playas de Shonan (Kanagawa).

La noticia de su futuro matrimonio ha conmocionado no solo a la familia real, sino también a toda la sociedad nipona. Sin embargo, la princesa Mako se ha olvidado del régimen, de las reglas y las obligaciones, al preferir el amor verdadero a una vida construida en un escenario en el que no es feliz completamente. Gracias a esta decisión, su vida claro que tomará un giro de 360º grados, pero también vivirá en un territorio en donde el amor será, sí y siempre sí, el eslabón más importante para tener una realización plena, incluso alejada de todo privilegio real.

La Ley Sálica
Es importante mencionar que la dinastía monárquica de Japón es la más antigua del mundo entero, y esta misma se basa en la Ley Sálica, la cual impone que solo los hombre pueden reinar. Debido a esto, la princesa Mako no hubiera tenido ni siquiera una mínima oportunidad de ocupar el trono, pues su pequeño hermano es quien ya se encuentra en la mira para ser líder de la familia. De cualquier modo, a pesar de no tener la capacidad de reinar a su país, sí es cierto que las mujeres conservan los privilegios reales, siempre y cuando contraigan matrimonio con un miembro de la realeza.

En contraste, en otros países del mundo, este tipo de reglas han quedado en el olvido por muchas razones. Escenarios como el que se puede apreciar en Inglaterra o Dinamarca son solo algunos ejemplos de que las mujeres sí toman el liderazgo como parte de la familia real.

¿Qué nos queda más que claro? Ni siquiera las normas sociales mayormente impuestas pueden romper con un amor verdadero, y es que si algo es cierto es que todo tipo de privilegios, intereses materiales o posiciones quedan en el olvido gracias al sacrificio del amor y a la entrega total y completa hacia la otra persona. Entonces… ¡bravo para la princesa Mako! Y tú, ¿hubieras tomado la misma decisión que ella?

Nota originalmente publicada en Zank You México.