Uno de mis destinos favoritos desde CDMX es Tepoztlán, porque en menos de una hora puedes estar en un ambiente totalmente nuevo, donde el caos de la ciudad le da lugar al slow living y al bienestar, y si hay un hotel que lo ejemplifica al 100 es Amomoxtli, que este 2025 se llevó una Llave Michelin.
Con solo 37 habitaciones, que se organizan alrededor de una alberca climatizada con vista al Tepozteco, este spot es el ideal para visitar en pareja o incluso para una experiencia de solo-travel. Fácilmente puedes caminar o ir en auto al pueblo si quieres hacer hiking o comprar artesanías, pero también pasar gran parte de tu día leyendo, o nadando.

Además, cada mes hay una agenda especial de eventos y experiencias, la gran mayoría gratuitas para huéspedes, como meditaciones guiadas o clases de cocina, mientras que cada día de la semana incluye un taller o actividad complementario, desde un taller para aprender de cuarzos hasta una caminata en la naturaleza.
No te puedes dejar de regalar un tratamiento en el spa, que cuenta no solo con masajes sino también con rituales para diferentes necesidades, temazcal, limpias y otras opciones que se inspiran en la tradición espiritual de Tepoztlán.

Para comer, hay un menú especial en el snack bar de la alberca, pero lo más importante es que en este hotel encuentras uno de mis restaurantes favoritos, Mesa de Origen, una propuesta llena de ingredientes de temporada de la región presentados en platillos llenos de color. Gastronomía sencilla pero elevada por la técnica y la calidad de cada uno de los elementos.

Y a la hora de dormir disfruta de los colchones y almohadas más cómodos, con edredones de pluma y sábanas de algodón de 350 hilos. Un verdadero descanso para todos los sentidos.


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