Hoy, viernes 13, una fecha que, aunque no viene acompañada de brujas, fantasmas ni calabazas como en octubre, sigue siendo sinónimo de superstición. Este día ha sido considerado de mala suerte por generaciones, y aunque no todos lo creen, muchos aún toman ciertas precauciones solo por si acaso. Pero ¿de dónde viene este temor al viernes 13? ¿Por qué hay supersticiones que se han vuelto universales? Y sobre todo, ¿qué nos dice esto culturalmente?

El origen del viernes 13 como símbolo de mala suerte
Aunque no existe un solo hecho histórico que explique su fama, el viernes 13 es el resultado de dos elementos que, por separado, ya eran considerados negativos. Por un lado, el número 13 ha sido asociado con desequilibrio desde civilizaciones antiguas: si el 12 representaba la plenitud (12 meses del año, 12 signos zodiacales, 12 apóstoles), el 13 rompía esa armonía. En la Última Cena, por ejemplo, Judas fue el decimotercer comensal.
Por otro lado, el viernes también tenía una connotación negativa en contextos religiosos y sociales: se cree que Jesús fue crucificado un viernes, y durante siglos era el día en que se realizaban ejecuciones públicas en Europa.
La combinación de ambos elementos derivó en una superstición reforzada por la literatura, el cine de terror y la cultura popular. A esto se suma un dato curioso: existe un término médico para el miedo irracional al viernes 13, llamado parascevedecatriafobia.
Sí, también nos costo trabajo leer la palabra
El término “parascevedecatriafobia” proviene del griego:
- “Paraskeví” (παρασκευή): viernes
- “Dekatria” (δεκατρείς): trece
- “Phobos” (φόβος): miedo
Es un tipo específico de fobia dentro de los trastornos de ansiedad, y aunque no es comúnmente diagnosticado de forma clínica, sí se documenta en personas que experimentan angustia real ante la llegada de un viernes 13. Los síntomas pueden ir desde nerviosismo y evitación de ciertas actividades (como viajar, firmar documentos importantes o tomar decisiones), hasta ataques de ansiedad en casos más extremos.
¿Es lo mismo que la triscaidecafobia?
No exactamente. Triscaidecafobia (otra palabra compleja) es el miedo al número 13 en cualquier contexto, mientras que la parascevedecatriafobia es exclusivamente el temor al viernes 13 como fecha.
¿Qué tan común es?
No hay cifras precisas, pero su influencia es evidente en comportamientos sociales: algunas aerolíneas omiten la fila 13, muchos edificios no tienen piso 13 y empresas reportan una baja en actividad comercial en ciertos viernes 13. De acuerdo con el Stress Management Center and Phobia Institute en Carolina del Norte, en Estados Unidos se pierden entre $800 y $900 millones de dólares cada viernes 13, debido a cancelaciones de viajes, ausencias laborales y otras precauciones que las personas toman por temor al “mal día”.
¿Por qué nacen las supersticiones?
Las supersticiones suelen surgir como intentos para explicar o controlar lo incontrolable. En contextos históricos de incertidumbre —plagas, guerras, cosechas fracasadas— las personas encontraron patrones o rituales para protegerse. Tocar madera, no pasar debajo de una escalera, evitar abrir paraguas en interiores o temerle a los gatos negros son ejemplos de estas creencias heredadas.
Con el tiempo, muchas de ellas se consolidaron culturalmente gracias a la repetición oral, las tradiciones familiares, las religiones y, más recientemente, los medios de comunicación.
Supersticiones comunes alrededor del mundo
Aunque muchas supersticiones son universales, otras tienen una carga profundamente cultural. Por ejemplo:
- En México, es común creer en el “mal de ojo”, atar listones rojos a bebés o colocar escobas detrás de la puerta para alejar visitas indeseadas. También se cree que barrer de noche puede atraer pobreza; dejar tu bolsa o cartera en el piso “hace que el dinero se escape”; o, las clásicas de que si rompes un espejo, no brindas viendo directo a los ojos, o pasarse el salero sin que toque la mesa primero, puede traer siete años de mala suerte.
- En Japón, el número 4 es considerado de mal augurio porque su pronunciación (“shi”) se asemeja a la palabra muerte. Algunos hospitales o edificios eliminan ese número en los pisos o habitaciones.
- En Italia, el número que no se dice es el 17, no el 13. Aquí, el viernes 17 es considerado un día de mala suerte.
- En Turquía, se evita regalar objetos filosos como cuchillos, ya que se cree que pueden cortar una amistad.
- En Estados Unidos y Europa, evitar pasar debajo de una escalera, ver un gato negro o derramar sal sin arrojarla por el hombro son algunas de las supersticiones más persistentes.
- En Australia, regalar una cartera vacía augura bancarrota, así que debe incluir al menos una moneda.
¿Por qué siguen vivas?
Más allá de si creemos o no en ellas, las supersticiones forman parte del la comunidad cultural que compartimos. En algunos casos, se convierten en rituales cotidianos que nos dan estructura, en otros, en excusas para explicar lo inexplicable o, simplemente, en tradiciones que siguen ahí porque “así se ha hecho siempre”. Incluso quienes se declaran racionales pueden sorprenderse buscando madera para tocar luego de decir algo que no quieren que “se les gafe”.

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