En marzo, el betabel está en su mejor momento. Este vegetal de raíz no solo aporta un color espectacular a tus platillos, también tiene un dulzor natural y una textura ideal para darle vida a recetas reconfortantes. Aquí te compartimos una receta de pan casero con betabel que puedes disfrutar solo, con mantequilla o como acompañamiento de cualquier comida.

¿Por qué betabel?
Además de que está en temporada, también es económico, lleno de nutrientes y muy versátil. Su sabor ligeramente dulce y terroso combina perfecto con aceite de oliva, hierbas, quesos suaves o simplemente con un toque de sal. Y sí, el color es un plus.
Pan rústico de betabel y aceite de oliva
Ingredientes:
- 500 g de harina de trigo (puedes usar mitad integral, mitad blanca)
- 10 g de sal
- 7 g de levadura seca (o 20 g de levadura fresca)
- 300 g de betabel cocido y hecho puré
- 50 ml de agua tibia
- 30 ml de aceite de oliva
- 1 cdita de azúcar o miel (opcional)
- Semillas al gusto: girasol, linaza, ajonjolí
Paso a paso:
- Cuece el betabel con todo y cáscara hasta que esté suave. Pélalo, hazlo puré y deja enfriar.
- Activa la levadura: mezcla con el agua tibia y el azúcar o miel. Espera a que espume.
- Forma la masa: en un bowl grande, mezcla harina, sal, puré de betabel, levadura activada y aceite de oliva. Amasa hasta obtener una textura suave y elástica.
- Primer fermentado: deja reposar tapada en un bowl aceitado por una hora u hora y media, hasta que duplique su tamaño.
- Prepara el horno: precalienta a 220°C. Para lograr una corteza más firme, coloca una charola metálica vacía en la base del horno mientras se calienta. Justo al meter el pan, vierte con cuidado 1 taza de agua caliente en esa charola y cierra el horno rápidamente para generar vapor.
- Forma tu pan: desgasifica, dale forma redonda o alargada y deja reposar tapado otros 30-45 minutos directo en una olla de hierro colado con tapa (tipo Le Creuset); un molde para pan rectangular (tipo loaf pan); charola de horno o piedra para pan; o, en un molde de cerámica o vidrio resistente al horno y altas temperaturas. Pasado el tiempo, dale una última forma y hornea.
- Hornea a 220°C por 30 a 40 minutos o hasta que el pan esté bien dorado, si vas a usar una olla de hierro Le Creuset, puedes hornear con la tapa los primeros 20 minutos para una corteza más firme. Sabrás que está listo cuando al golpear ligeramente la base suena hueco. Otra pista: la corteza debe sentirse firme al tacto y el aroma debe llenar toda tu cocina. También puedes insertar un termómetro al centro; debe marcar al menos 90°C a 95°C para asegurar que está completamente cocido por dentro.
- Enfría y disfruta. Déjalo reposar sobre una rejilla al menos 30 minutos antes de cortarlo. El pan sigue cocinándose ligeramente por dentro al salir del horno, así que no lo apresures.
¿Cómo comerlo?
Este pan es perfecto para acompañar sopas, ensaladas, quesos suaves, dips cremosos o hasta huevos pochados. También puedes tostarlo y servirlo con aceite de oliva, sal de mar, un poco de ajo, jitomates cherry y aguacate para el avocado toast ideal.
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