Oreo construyó una bóveda en el Ártico para guardar su receta

Oreo, la galleta más famosa del mundo, tiene su propia bóveda en el Ártico, diseñada para sobrevivir al fin del mundo. Literalmente. En octubre de 2020, ante la noticia de que el asteroide 2018VP1 podría acercarse a la Tierra, esta marca de galletas decidió tomar medidas inusuales para proteger su legado y se inspiraron en el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, para construir su propia bóveda de seguridad: la Global Oreo Vault.

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En la remota isla de Spitsbergen, esta bóveda fue diseñada para resistir desastres naturales y temperaturas extremas. En su interior, se almacenaron paquetes de galletas Oreo envueltos en Mylar, un material capaz de soportar temperaturas desde -80 hasta 150 grados Celsius, además de ser resistente a la humedad y al aire, garantizando así la frescura de las galletas durante años. Junto a las galletas, se depositó la receta secreta de Oreo y leche en polvo, asegurando que, en caso de un evento apocalíptico, las futuras generaciones pudieran disfrutar de este icónico bocadillo con leche.

Aunque el asteroide 2018VP1 finalmente no representó una amenaza real, la iniciativa de Oreo captó la atención mundial. La campaña, concebida por el equipo de marketing de Oreo y las agencias 360i y The Community, incluyó una serie de videos paródicos y contenido en redes sociales que documentaban la creación de la bóveda. Este enfoque humorístico y creativo no solo reforzó la presencia de la marca en la cultura popular, sino que también le valió varios premios en publicidad y contenido digital, como el Shorty Award y el Muse Award. ​

La Global Oreo Vault destaca cómo las marcas pueden utilizar eventos actuales y preocupaciones globales para crear campañas de marketing innovadoras que resuenen con el público. En un mundo donde la incertidumbre es constante, iniciativas como esta nos recuerdan la importancia de preservar no solo los recursos esenciales, sino también aquellos pequeños placeres de la vida.