MoMA abrió un supermercado donde el arte está disfrazado de comida

El Museum of Modern Art de Nueva York acaba de hacer algo brillante: convertir la experiencia mundana de ir al supermercado en una instalación de diseño completamente inesperada. Se llama MoMA Mart y es básicamente un supermercado donde todo parece comida pero nada es comestible. Es arte disfrazado de tomates, lámparas que parecen pan, relojes que parecen pizza. 

Esta pop-up temporal del MoMA Design Store estará hasta el 29 de marzo de 2026 en las ubicaciones de Soho y Midtown. Si estás en Nueva York (o planeas visitarla), esta es una parada obligada para entender que el buen diseño puede estar en todas partes, incluso donde menos te lo esperas.

De qué se trata MoMA Mart

La instalación está inspirada en la larga fascinación del arte moderno y contemporáneo con la comida como forma. Artistas de la colección del MoMA como Claes Oldenburg (famoso por sus esculturas blandas de alimentos) y Ed Ruscha han explorado la comida como objeto visual y conceptual durante décadas. MoMA Mart toma esa tradición del Pop Art y la convierte en una experiencia donde puedes tocar, comprar y llevarte a casa objetos que celebran la comida sin ser comida.

Qué puedes encontrar

MoMA Mart está lleno de objetos de diseño que van desde lo práctico hasta lo completamente lúdico. Aquí encuentras utensilios de cocina, decoración para el hogar, y toda clase de objetos inspirados en comida.

Cada objeto está diseñado con ese equilibrio perfecto entre humor y funcionalidad. Son piezas que sí funcionan (las lámparas iluminan, los relojes dan la hora, los jarrones sostienen flores), pero su forma te hace dudar por un segundo. Y esa duda, ese momento de sorpresa, es exactamente lo que hace que el diseño sea memorable.

Hasta cuándo puedes visitarlo

MoMA Mart estará abierto del 7 de enero al 29 de marzo de 2026 en las dos ubicaciones del MoMA Design Store: Soho y Midtown. Tienes casi tres meses para ir, explorar, confundirte con los productos, reírte un poco, y finalmente comprar algo que no sabías que necesitabas pero que ahora vas a querer presumir en tu casa.

Y aquí viene lo mejor: todos los beneficios se destinan al museo y a su programación. Así que técnicamente, comprar esa lámpara con forma de tomate o ese reloj de pizza es enriquecimiento cultural. Estás apoyando el arte y el diseño mientras te llevas algo increíblemente cool a casa.