Estos ferries son prueba de que hay viajes donde el destino importa menos que el trayecto: rutas que atraviesan fiordos, islas, acantilados y aguas color turquesa, convirtiendo el traslado en una experiencia que vale por sí sola. Si este verano estás planeando un viaje por Europa, considera cambiar el avión o el tren por alguno de estos recorridos. Te prometemos que vas a querer sentarte junto a la ventana desde el primer minuto.
6 viajes en ferry por Europa que tienes que tener en tu bucketlist
Koman – Fierzë, Albania (2 horas 30 minutos)
Este recorrido parece un crucero por un fiordo escondido en los Balcanes. El lago Koman está rodeado de montañas escarpadas, bosques y pequeños pueblos prácticamente aislados del resto del país. Durante dos horas y media navegarás por aguas de un intenso color esmeralda mientras el paisaje cambia constantemente. Es uno de los trayectos más espectaculares de Albania y una parada obligada para quienes viajan hacia los Alpes Albaneses.

Dubrovnik, Croacia – Budva, Montenegro (2 horas 30 minutos)
Dos de las ciudades más bonitas del Adriático están conectadas por un ferry que hace que el viaje sea tan memorable como el destino. La ruta ofrece vistas continuas de la costa dálmata, pequeñas islas y fortalezas medievales que parecen surgir del mar. Es una forma relajada —y mucho más escénica— de cruzar entre Croacia y Montenegro.

Ibiza – Formentera, España (30 minutos)
Solo necesitas media hora para pasar de la energía de Ibiza a las playas cristalinas de Formentera. Durante el trayecto ya empiezan a aparecer esos tonos turquesa por los que las Baleares son famosas. Es uno de los ferries más cortos de esta lista, pero también uno de los más bonitos, especialmente si lo tomas al atardecer.

Atenas – Folegandros, Grecia (4 horas 30 minutos)
Viajar por las islas griegas en ferry es prácticamente un ritual, y esta ruta es una de las más especiales. Conforme el barco se aleja del puerto de El Pireo, aparecen decenas de islas del mar Egeo antes de llegar a Folegandros, una de las joyas menos masificadas de las Cícladas. Casas blancas, acantilados y aguas transparentes hacen que la espera valga completamente la pena.

Oslo, Noruega – Copenhague, Dinamarca (17 horas 30 minutos)
Este recorrido funciona casi como un mini crucero entre dos capitales escandinavas. El ferry atraviesa el fiordo de Oslo antes de navegar por el estrecho de Skagerrak rumbo a Dinamarca. Muchos viajeros pasan la noche a bordo, disfrutando restaurantes, terrazas y vistas al amanecer sobre el mar del Norte antes de llegar a Copenhague.

Marsella – Córcega, Francia (12 horas 20 minutos)
Si alguna vez has querido llegar a una isla mediterránea por mar, esta es una de las rutas más bonitas que existen. El ferry parte desde el histórico puerto de Marsella y cruza lentamente el Mediterráneo hasta Córcega, una isla famosa por sus montañas, playas de agua cristalina y pequeños pueblos costeros. Es un viaje largo, pero también una de las formas más especiales de comenzar unas vacaciones en el sur de Europa.

Hay algo especial en viajar por mar: el ritmo cambia, el paisaje se disfruta sin prisas y el trayecto deja de ser un simple traslado para convertirse en parte del viaje. Si este año estás armando tu ruta por Europa, quizá valga la pena dejar el avión por unas horas y subirte a alguno de estos ferries. Después de todo, algunas de las mejores vistas no están en el destino, sino en el camino.

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