Hablar de la Selección Mexicana en los Mundiales es hablar de una relación larga, intensa y llena de altibajos. México no siempre gana, pero casi siempre está. Y eso, en el fútbol, también dice mucho. A lo largo de casi un siglo, el Tri ha construido una historia marcada por momentos épicos, decepciones dolorosas y una afición que nunca deja de creer.

Los primeros pasos: aprender a estar
México debutó en una Copa del Mundo en Uruguay 1930, siendo una de las selecciones fundadoras del torneo. Aquellos primeros años fueron duros: derrotas abultadas, poca experiencia internacional y un fútbol todavía en formación. Durante décadas, el Mundial fue más una lección que una celebración, pero la constancia ya estaba ahí.
México como anfitrión
El verdadero punto de inflexión llegó cuando México fue sede del Mundial en 1970. No solo fue un torneo histórico a nivel global, el de Pelé y Brasil, también marcó el inicio de una identidad futbolística más clara para el Tri.
Quince años después, México 1986 consolidó esa idea. Con estadios llenos, una afición imparable y jugadores como Hugo Sánchez, Manuel Negrete y Tomás Boy, la selección llegó hasta cuartos de final, firmando una de sus mejores participaciones de la historia.

La era de la regularidad
Desde Estados Unidos 1994, México entró en una etapa muy particular: clasificar al Mundial dejó de ser una hazaña y se volvió costumbre. El Tri logró siete clasificaciones consecutivas avanzando a octavos de final (1994–2018), algo que muy pocas selecciones en el mundo pueden presumir.
Sin embargo, esa regularidad también trajo frustración. El famoso “quinto partido” se convirtió en un muro simbólico: siempre cerca, nunca alcanzado.
Momentos que sí se quedaron en la memoria
Aunque el objetivo final no se haya cumplido, México ha regalado momentos inolvidables:
- El gol de Manuel Negrete en 1986, considerado uno de los mejores en la historia de los Mundiales.
- El triunfo ante Alemania en Rusia 2018, uno de los partidos más celebrados por la afición mexicana en décadas.
- Generaciones que marcaron época, de Rafa Márquez a Cuauhtémoc Blanco, de Jorge Campos a Guillermo Ochoa.
Tropiezos recientes y una nueva etapa
El Mundial de Qatar 2022 rompió la racha: México quedó eliminado en fase de grupos por primera vez en casi 50 años. Fue un golpe duro, pero también una sacudida necesaria.
Hoy, con el Mundial 2026 en el horizonte, y con México nuevamente como país anfitrión, la historia parece estar entrando en un nuevo capítulo. Uno donde la exigencia es mayor, la autocrítica inevitable y la ilusión, como siempre, intacta.

México en los Mundiales
La Selección Mexicana no es solo títulos o estadísticas. Es ritual, es reunión, es grito colectivo. Es perder y volver a intentar. Porque si algo ha demostrado México en los Mundiales, es que pase lo que pase, siempre vuelve. Y en el fútbol, eso también es historia.

Debe estar conectado para enviar un comentario.