Nací en la CDMX, pero crecí en Pachuca, así que comer pastes y ponerme la playera del equipo cada domingo es parte de mi ADN. Un día en la Bella Airosa significa disfrutar la tranquilidad de su gente, conocer alguno de los pueblos mágicos y, claro, dejar que el aire haga lo suyo con tu pelo.
Pachuca, Hidalgo tiene historia en cada rincón y algo que siempre he amado de este lugar es que la gente te hace sentir como en casa. Hay un sentimiento muy especial que convierte cualquier visita en una experiencia familiar.
Así se vive un día en Pachuca
Un desayuno deli en Real del Monte
No hay mejor forma de empezar el día que desayunando en Real del Monte. Hay muchísimas opciones, pero si buscas un lugar donde cada platillo se sienta como un sueño, La Casona Real es una gran apuesta. Además de tener toda la vibra de una antigua casa inglesa, tiene un sabor exquisito. Un chocolate caliente o un café de olla acompañados de pan recién horneado no pueden faltar, y Panadería Roque es un SÍ, siempre. Pero seamos honestos, no puedes empezar un día en Pachuca sin comer pastes. Si buscas algo salado, te recomiendo el de frijol; si eres más dulce, el de manzana nunca falla. Hay muchísimos lugares donde probarlos, pero por tradición, sabor y calidad, mis favoritos siguen siendo El Portal y Dificultad.
Después de desayunar, ve a recorrer el pueblo y admirar su arquitectura con influencia inglesa. Y ya que estás ahí, no olvides visitar el Museo de la Mina de Dificultad.

Ve a Huasca de Ocampo
De regreso al centro de Pachuca, vale la pena hacer una parada en Huasca de Ocampo. Escucha las leyendas de duendes y otros seres fantásticos en el Museo de los Duendes, camina por las calles empedradas y disfruta de las presas y paisajes que son bellísimos. Aquí, un chocolate caliente o un raspado de cereza saben diferente. Y no puedes dejar pasar los Prismas Basálticos o Peña del Aire si eres fan del hiking.


Conoce el exconvento de Francisco de Asís
📍Mariano Arista 206, San Francisco
Ya casi llegando al centro, visita el Exconvento de San Francisco de Asís. Aquí hay una mezcla entre cultura y arte barroco digna de muchas fotos estéticas. Actualmente, es considerado uno de los monumentos históricos más importantes de la ciudad, según el INAH.
El Reloj Monumental y una comida tradicional
📍C. Ignacio Allende 116, Centro
📍 Calle Mariano Matamoros 201
El centro de Pachuca tiene muchísimos puntos icónicos, pero ninguno como el Reloj Monumental, conocido como el hermano menor del Big Ben. Fue construido en 1910 para conmemorar el centenario de la Independencia de México y, sin duda, es otra parada obligatoria. Después de las fotos frente al monumento y el kiosco, toca comer. Para eso, nada mejor que Mina La Blanca. Su barbacoa para compartir, las chalupas y el plato huasteco son un verdadero festín.
Archivo Histórico y Museo de Minería
📍Javier Mina 110, Centro, 42000
No puedes completar el viaje sin conocer la historia minera. En el Archivo Histórico y Museo de Minería encontrarás más de 250 años de historia de una actividad que definió a la ciudad. Igual, puedes recorrer la Hemeroteca Ordóñez y la Biblioteca Juan Barrón, ambas con una colección fenomenal dedicada al patrimonio minero de Hidalgo.
📍Fracción I Cluster, Camino Real de La Plata 4, Zona Plateada
Un día en Pachuca sin fútbol es como no haber ido. Por eso, el Museo del Futbol tiene que estar en este viaje. Aquí encontrarás desde su historia, los mundiales hasta el papel de Pachuca como la cuna del fútbol en el país. Además de las exhibiciones, hay experiencias interactivas, salón de la fama, espacios para jugar y un diseño que convierte todo en amor a primera vista.
Conecta con la naturaleza en el parque David Ben Gurión
📍Blvd. Felipe Ángeles S/N, Zona Plateada
Posiblemente el lugar más instagrameable de todo Pachuca. Aparte de sus muchas áreas verdes, el parque está lleno de arte y espacios culturales. Al entrar, encuentras el famoso pisal Homenaje a la mujer del mundo, un monumento artesanal que tardó más de ocho años en ser construido y que representa la feminidad y el amor. Este camino te lleva al Teatro Gota de Plata, icónico por su diseño de cristal y por ser host de varios conciertos y espectáculos importantes.
Después están otros espacios deportivos y recreativos. Canchas de pádel, tenis, basketball y, obvio, fútbol, pistas para correr y andar en bici, renta de bicicletas. Aparte de un minilago, zona de juegos y miradores para apreciar la ciudad.
Un cafecito o cenita en Avenida Revolución
📍Av Revolución 508, Revolución
Siempre le digo a mi abue que Avenida Revolución es como La Condesa pachuqueña. Aunque, claro, cada lugar tiene su personalidad, pero ambas comparten esa vibe de cero prisas y mucha historia. Además de otros espacios culturales como el Museo de la Fotografía y el Jardín de los Hombres Ilustres, encontrarás un corredor lleno de cafeterías y lugares para cenar. Uno de mis favoritos es Aluxe Café. Su menú es de temporada, pero siempre está experimentando con sabores únicos en bebidas como el orange coffee, el flat white o sus lattes fríos. Si quieres algo más relajado, también tienen matcha, taro y tisanas, además de una carta de alimentos con tostadas, sándwiches y otros antojos perfectos para cerrar el día; si vas en verano, su pan con sabor a limón es deliciosísimo. Aluxe también tiene un espacio con libros, herramientas para dibujar y hasta puedes dejar una notita en el restaurante.


Pd. En el regreso por carretera, prueba las tradicionales Nieves Pachus y prueba más pastes en Real de Plateros.
¡Disfruta al mil de la Bella Airosa!


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