Disco de la semana: «Hail Satin» de Dee Gees (Foo Fighters)

Foo Fighters es una banda que no se toma demasiado en serio a si misma. Aunque dan todo en cada disco que graban, al momento de promocionar su música y videos intentan hacerlo de la forma más desinteresada posible. Por eso se han convertido en la banda de rock más querida del momento y han logrado hacer mucho más que solo tocar durante sus presentaciones en vivo o sus giras.

Una de las últimas pruebas es la creación de la banda de covers de los Bee Gees llamada Dee Gees. Esta banda publicó su EP, Hail Satin el 17 de julio en el marco del Record Store Day 2021 y consta de cinco covers de Bee Gees, así como cinco canciones del último disco de Foo Fighters grabadas en vivo.

El disco no pretende ser el disco del año y en su brevedad se entiende el chiste que hay detrás de él, sin embargo, también es una progresión natural de los intereses de una banda que cada vez ha buscado mostrar que el rock no es sólo una historia de robo, plagio y elitismo, sino que ahora la banda de rock más grande puede hacer un disco tributo a uno de los géneros con los que estuvo peleado por años, el disco.

Hail Satin cuenta con canciones que son legendarios de Bee Gees, y aunque se puede objetar que faltan joyas más famosas, con estas es suficiente para apreciar el esfuerzo de Grohl y compañía para rendir tributo a una banda tan importante. La grandeza de Bee Gees se demuestra al escuchar a los Dee Gees y darte cuenta que más allá de unos cuantos guitarrazos extra y que incluso con la producción de Greg Kurstin, las canciones no se acercan a la fuente original.

Hay un problema con los covers y es que cuando intentan sonar exactamente como la canción a la que rinden tributo, se quedan cortos, pero si te alejas demasiado del sonido, la gente no sabe qué querías hacer. Rendir un tributo perfecto se trata de navegar en esas dos mareas y poder sonar como tú quieres sin quedarte estancado en un solo lugar. Hail Satin no logra las dos cosas, pero tampoco lo intenta. Se trata de un proyecto esporádico que los músicos más famosos juegan para divertirse, aunque a nosotros no nos parezca tan hilarante como a ellos.