Guía para tener tu propio huerto esta primavera

Ya llegó la primavera, y si eso no es una señal para llenarte de plantas, no sabemos qué lo es. Tener un huerto en el departamento parece complicado, pero la realidad es que no lo es tanto, y los beneficios van mucho más allá de lo estético: comes algo que tú mismo cultivaste, reduces desperdicios, ahorras en el súper y tienes plantas vivas que hacen todo mejor. El espacio no es excusa. Aquí va todo lo que necesitas saber para empezar.

Cómo hacer un huerto en tu depa, aunque nunca hayas cultivado nada

1. Empieza con lo fácil

Si nunca has cultivado nada, las hierbas aromáticas son tu mejor punto de entrada. Cilantro, albahaca, romero, menta y perejil son las más fáciles de mantener vivas en interior, crecen rápido y son las que más vas a usar en la cocina. La menta en particular es casi imposible de matar, lo que la hace perfecta para los que todavía no confían en su mano verde. Empieza con dos o tres y ve sumando conforme te vayas sintiendo con más confianza.

2. Elige el contenedor correcto

No necesitas macetas caras ni nada sofisticado. Latas de conserva, cajas de madera, botellas de plástico cortadas o cualquier recipiente que tengas en casa funciona perfectamente. Lo único que no es negociable es el drenaje: si el agua no tiene por dónde salir, las raíces se pudren y la planta muere. Hazle agujeros en la base a cualquier contenedor que no los tenga, pon una capa de piedras pequeñas o tepalcate en el fondo y listo. El resto es creatividad.

Guía para tener tu propio huerto esta primavera - image-11-161
priscilladupreez

3. La luz lo es todo

Este es el factor que más gente subestima. La mayoría de las hierbas y verduras necesitan entre cuatro y seis horas de luz solar directa al día para crecer bien. Si tu depa tiene ventanas orientadas al sur o al poniente, estás de suerte. Si no, no todo está perdido: los focos de espectro completo o las lámparas de cultivo LED son una solución accesible que funciona muy bien para compensar la falta de luz natural. Coloca tus plantas lo más cerca posible de la fuente de luz que tengas, y rótales la posición cada semana para que crezcan parejas.

4. El riego tiene su ciencia

El error más común de los huertos en departamento es regar de más, y es el que mata más plantas. La regla general es regar cuando los primeros dos centímetros de tierra están secos al tacto. Mete el dedo, y si sientes humedad, espera un día más. Las hierbas prefieren ciclos de riego y secado entre riegos, mientras que los jitomates y las lechugas necesitan humedad más constante. El agua a temperatura ambiente siempre es mejor que el agua fría directa del grifo, y de preferencia, riega en las mañanas para que la planta aproveche el día.

Guía para tener tu propio huerto esta primavera - image-11-162
Sandie Clarke

5. La tierra importa más de lo que crees

La tierra del jardín o del parque no funciona en macetas: se compacta, no drena bien y termina asfixiando las raíces. Lo que necesitas es sustrato para maceta, que puedes encontrar en cualquier vivero o ferretería grande. Para un huerto de hierbas, mezcla sustrato universal con un poco de perlita o arena gruesa para mejorar el drenaje. Para jitomates o chiles, agrega un poco de composta para nutrición extra. Una buena tierra es la diferencia entre una planta que sobrevive y una planta que prospera.

6. Más allá de las hierbas

Una vez que dominas las hierbas, el siguiente paso natural son los jitomates cherry, las lechugas, los chiles, las fresas y los rábanos. Todos crecen muy bien en espacios pequeños y en macetas de tamaño razonable. Los jitomates cherry son los más gratificantes porque producen mucho y muy rápido. Las lechugas son ideales porque puedes cortar las hojas exteriores y la planta sigue creciendo. Los rábanos son los más rápidos de todos: en tres semanas ya tienes cosecha.

Guía para tener tu propio huerto esta primavera - image-11-163
Tom Jur

7. El abono casero

No tienes que comprar abono si no quieres. Con los desperdicios de tu cocina puedes hacer composta en pequeña escala usando un contenedor con tapa y agujeros de ventilación. Cáscaras de fruta y verdura, posos de café, bolsas de té y cáscaras de huevo son perfectos para compostar. Lo que no va: carne, lácteos ni aceite. En cuatro a ocho semanas tienes un abono natural que alimenta tus plantas mejor que cualquier producto químico. Es un ciclo que cierra perfectamente y que, una vez que lo empiezas, ya no puedes dejar.

8. Cuándo y cómo cosechar

Cosechar bien es tan importante como cultivar bien, porque si lo haces mal puedes dañar la planta y cortar su ciclo de producción. Con las hierbas, la regla es nunca quitarle más de un tercio de la planta de una sola vez: corta siempre desde la base del tallo, no desde las puntas, y hazlo por las mañanas cuando el aceite esencial está más concentrado y el sabor es mejor. Con las lechugas, corta las hojas exteriores y deja el corazón intacto para que siga produciendo. Con los jitomates y los chiles, espera a que el color sea uniforme y brillante: si tienes que jalar con fuerza, todavía no están listos.

Un huerto en el depa es un hábito que crece contigo, literalmente. Empieza con una sola maceta de albahaca si quieres, y ve sumando a tu ritmo. Lo más sorprendente de cultivar tus propias plantas no es la cosecha, aunque esa también es muy satisfactoria, sino el proceso: la manera en que te obliga a pausar, a poner atención y a cuidar algo todos los días. Y en primavera, cuando todo afuera está floreciendo, no hay mejor momento para que algo adentro de tu casa también empiece a crecer.