Guía de photobooths en CDMX para cuando el carrete del celular no es suficiente

Hay algo sobre los photobooth que ninguna cámara del celular ha podido reemplazar. Tal vez es el flash directo, lo improvisadas que salen o simplemente el hecho de tener una tira de fotos física que termina pegada en un espejo, guardada en una cartera o perdida entre tickets y recibos. En una época donde tomamos miles de fotos que nunca volvemos a ver, los photobooths siguen haciendo que el momento se sienta un poquito más especial. Y por suerte, CDMX está llena de spots donde puedes encontrar uno.

La guía definitiva de photobooths en CDMX

Photoculto

📍Querétaro 117, Roma Norte

Todos los días, de 10am a 10pm, Photoculto te espera en la Roma Norte para que vayas con amigos, te tomes unas fotitos, y tengan un recuerdo muy cool. Aquí no importa si no sales bien a la primera, tienes chance de elegir las que más te gusten. 

Fotoautomat MX

📍Sadi Carnot 98 L, San Rafael

La San Rafael siempre ha sido cool y esto es la prueba. Y es que Fotoautomat no solo es un photobooth, es un photobooth análogo que llega para recordarnos que los momentos más valiosos se viven sin filtros y sin prisas. Como ellos dicen: “memorias auténticas y tangibles que nunca pasan de moda”.

Revela

📍Saltillo 45, Hipódromo Condesa

Obvio, en la Condesa no podía faltar un photobooth. Revela es el spot perfecto para pasar cualquier día de la semana y llevarte un souvenir impreso. Visítalo a partir de las 11:30 am.

FOTOREC

📍Londres 179, Juárez

FOTOREC se sale un poco más de lo tradicional. Y es que aquí vas a poder elegir entre varios fondos, tamaños de foto, y muchos props. Tienen dos spots en la Juátez y puedes visitarlos lunes y martes a partir de las 11:00 am y de miércoles a domingo a partir de las 10:00 am.

Filmica

📍Encuentro Oceanía

Como ellos dicen, este photobooth está inspirado en las cabinas clásicas y construido desde la nostalgia. Cuando vayas a Encuentro Oceanía, sube al tercer piso para encontrarte este spot que está abierto todos los días desde muy temprano. 

Porque sí, probablemente la foto salga movida, alguien siempre parpadea y nunca sabes exactamente qué pose hacer en cuatro segundos. Pero justo por eso las fotos de photobooth siguen siendo tan divertidas. Son recuerdos rápidos, medio caóticos y mucho más auténticos que cualquier selfie perfectamente planeada.