¡Los botones no! Te decimos cómo preparar las tradicionales galletas de jengibre

Hay recetas que saben a Navidad incluso antes de probarlas, y las galletas de jengibre son una de ellas. El aroma a canela, jengibre y mantequilla saliendo del horno es básicamente una señal oficial de que diciembre llegó. Son clásicas, reconfortantes y mucho más fáciles de hacer de lo que parecen.

Aquí va una receta sencilla, probada y perfecta para compartir (o para comerte mientras ves películas navideñas).

¡Los botones no! Te decimos cómo preparar las tradicionales galletas de jengibre - cyrus-crossan-tas8zq4-y1a-unsplash-1480x786
Foto de Cyrus Crossan

Ingredientes (para unas 20–25 galletas)

  • 3 tazas de harina
  • ¾ taza de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
  • ¾ taza de azúcar mascabado
  • 1 huevo
  • ½ taza de melaza o miel de caña
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de canela
  • ¼ cucharadita de nuez moscada
  • ¼ cucharadita de clavo en polvo
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • ¼ cucharadita de sal

Opcional pero muy navideño:

  • Un toque de ralladura de naranja o limón
¡Los botones no! Te decimos cómo preparar las tradicionales galletas de jengibre - image-1-2-1480x987

Preparación

  1. En un bowl grande, bate la mantequilla con el azúcar mascabado hasta que esté suave y esponjosa.
  2. Agrega el huevo y la melaza, y mezcla hasta integrar bien.
  3. En otro bowl, combina la harina, especias, bicarbonato y sal.
  4. Incorpora poco a poco los ingredientes secos a la mezcla húmeda hasta formar una masa suave.
  5. Envuelve la masa en plástico y refrigera por al menos 1 hora (esto ayuda a que las galletas mantengan su forma).
  6. Precalienta el horno a 180 °C.
  7. Extiende la masa sobre una superficie enharinada y corta las galletas con moldes.
  8. Colócalas en una charola con papel encerado y hornea de 10 a 12 minutos.
  9. Déjalas reposar unos minutos antes de pasarlas a una rejilla para que terminen de enfriarse.

Tips para que queden perfectas

  • No las sobrehornees. Deben verse firmes por fuera pero suaves por dentro.
  • El azúcar mascabado es clave. Le da ese sabor profundo y ligeramente caramelizado.
  • Saben mejor al día siguiente. Las especias se asientan y el sabor se intensifica.
  • Decóralas si te dan ganas, pero también están perfectas así, sencillas y delis.

Ideales para acompañar un café, un ponche calientito o para regalar en una bolsita bonita.