¿Fuiste a Zona Rosa a celebrar el triunfo de México? En 1986 también lo hicieron

Cada Mundial que se celebra en México viene acompañado de una energía distinta que, por supuesto, corresponde a su época. Aun así, hay un elemento clave que une a los dos últimos y cuya presencia en las celebraciones no podemos negar: la Zona Rosa.

A menos de un kilómetro del Ángel de la Independencia, lugar predilecto para celebrar cualquier triunfo, la Zona Rosa permanece como uno de los espacios de la vida nocturna en México. Desde su nacimiento en los años cincuenta, hasta el día de hoy este es el spot perfecto para terminar un día de fiesta (incluso empezarlo). Pero esto no lo decimos nosotros, lo dice su increíble historia y los lugares que siguen haciendo de esta parte de la Ciudad de México, una de las más vibrantes.

¿Por qué se le llama Zona Rosa?

Hay varias versiones sobre el origen de su nombre. Podríamos creer que el nombre al final adoptó un poco de todas. 

La ahora llamada Zona Rosa empezó como un lugar donde los artistas e intelectuales se reunían para divertirse en la noche. Por ello, el barrio creció no sólo hacia el entretenimiento en bares y restaurantes, sino también hacia el arte y las galerías. Artistas como Leonora Carrington, Francisco Toledo, Manuel Felguérez y Lilia Carrillo eran visitantes frecuentes de esta zona de la Ciudad. Según el artista plástico José Luis Cuevas, cuya obra da nombre a una de las calles más transitadas, a él debemos agradecer el nombre que eligió en honor a la famosa actriz Rosa Carmina Riverón Jiménez.

Otra de las versiones apunta a que fue más bien un título metafórico más que honorario, pues Vicente Leñero argumentaba que esta zona era “demasiado tímida para ser roja y demasiado atrevida para ser blanca.” 

Postales del pasado

¿Fuiste a Zona Rosa a celebrar el triunfo de México? En 1986 también lo hicieron - 120038110-3586825184672809-7175862212352305095-n

Si nos remontamos a donde los mexicanos celebraron el gol de Manuel Negrete en 1986, uno de los spots más famosos de la época, que tuvo su auge en los setenta y ochenta, fue el Marrakech. Situado justo a las espaldas del Ángel de la Independencia, este recinto se ganó el apodo de “El lugar” porque, efectivamente, era el lugar a donde todos querían ir. 

Sus cuatro salones de baile hacían posible que mientras en una parte del club había un show de cabaret, en el otro la audiencia se estuviera riendo hasta las lágrimas por escuchar a La Carabina de Ambrosio o al Loco Valdés. Dicho conjunto inspiraría la creación de otro club nocturno llamado El Marra, ubicado en el centro de la ciudad. 

Meses después del Mundial de 1986, la vida nocturna de la Ciudad de México aún buscaba abrir sus horizontes y dejar atrás la tragedia del 19 de septiembre. Con esa intención, la  Danzatería abrió sus puertas y se convirtió en uno de los primeros lugares en ofrecer barra libre en México. 

Lo que queda hoy

Aunque algunos de los recintos icónicos de la década de los ochenta han desaparecido, la escena de fiesta y vida nocturna en la Zona Rosa se mantiene alegre y lista para ofrecer a foráneos y locales lo mejor para divertirse a unas cuadras del Ángel de la Independencia. 

Para seguir la fiesta con drinks, las calles de Florencia y Copenhague tienen de todo, desde sports bars hasta terrazas en las que podrás recordar los momentos más icónicos del partido. Si más bien quieres olvidarte un poco de la fiebre futbolera, podrías disfrutar de un DJ set en alguno de los lugares de Amberes o incluso empezar a entrar en ambiente por el mes del orgullo en alguno de los bares LGBTQ+.

Al final, recorrer la Zona Rosa hoy es como caminar por varias capas de la historia de nuestra ciudad. Cambian las modas, cambian los lugares de moda y la música que suena en las bocinas, pero las ganas de encontrarnos y celebrar siguen siendo exactamente las mismas. Ya sea para gritar un gol con desconocidos en la calle o para salir a marchar con orgullo, este barrio sigue demostrando que es el corazón de la vida nocturna de la Ciudad de México.