Esto está pasando con Britney Spears y el movimiento #FreeBritney

Adentrarse en la vida de Britney Spears es entrar en la madriguera del conejo y pasar de la típica historia de una cantante adolescente a uno de los conflictos legales más extraños en la industria de la música.

En 2007 Britney Spears cimentó su leyenda cuando tuvo una crisis nerviosa que fue bien documentada por los paparazzis, misma que marcó un antes y después en su carrera. Desde 2008, para conservar parte de la custodia de sus hijos, su padre (Jamie Spears) y su abogado (Andrew Wallet) fueron otorgados el conservatorio de la cantante y han controlado prácticamente todos sus movimientos desde entonces.

#FreeBritney no es algo nuevo. El movimiento nació junto al conservatorio impuesto a la cantante, pues sus fans son algunos de los más leales, de hecho, el inicio de las protestas para liberar a la cantante comenzaron hace más de una década, cuando en 2009, al finalizar el tour de Circus, Britney no ganó control de sus acciones como estaba estipulado. Fue ahí cuando ella comparó lo que le sucedía con una cárcel, como si viviera en un loop que se repetía día con día como sucede en la película Groundhog Day.

Desde entonces Britney ha continuado con una carrera, tal vez no como la de antes, sin embargo, su residencia en Las Vegas y participación en distintos programas han generado una fortuna aproximada de 160 millones de dólares. Britney recibe 1500 dólares a la semana y no puede gastar nada sin autorización previa.

Las cosas cambiaron este año. En febrero, la cantante canceló su nueva residencia en Las Vegas anunciando que a pesar de sus ganas de hacer el show, la familia era primero y debía pasar tiempo con su padre enfermo, poco después, ingresó a una clínica de rehabilitación donde pasó un mes y desde entonces cada vez la gente está más convencida que todo eso es una fachada.

El padre de Spears cedió el conservatorio a Jodi Montgomery, uno de los agentes de la cantante, algunos dicen que sucedió después de que Kevin Federline, padre de los hijos de Britney, lo acusó de abuso físico sobre sus nietos.

Todo explotó el 16 de abril, cuando en el podcast Britney’s Gram, leyeron un mail que supuestamente venía de alguien que había renunciado al equipo legal acargo de las finanzas de Britney. En el mail, explicaba que lo que pasaba con la cantante era siniestro, pues realmente no tenía ni un poco de control en su vida y todo era dictado por su abusivo padre.

En mayo, un juez de California ordenó que el conservatorio sobre la cantante continuara hasta agosto, fecha en que volvería a evaluarse la situación. Aunque miles de fans buscan «ayudar» a la cantante a ser libre, la historia oficial dice que Britney, a pesar de encontrarse en un mejor lugar que hace 12 años, aún necesita ayuda para manejar sus finanzas y su vida en genera, que debido a los problemas mentales que ha desarrollado y a los medicamentos que requiera, es poco confiable dejarla en completo control de sus acciones, pero que a pesar de lo que dice Internet, ella no es prisionera y no vive con 1500 dólares a la semana.

¿Y tú, a quién le crees?