El hotspot del momento que está cambiando las noches en CDMX

Polanco ya tiene de todo. Y aun así, le faltaba esto. Lo que pocos saben es que la experiencia en Café Drama (Tennyson 117) empieza mucho antes de que caiga la noche. Durante el día el espacio funciona como cafetería, abierta de 8:00 am a 8:00 pm, donde se puede pedir desde un espresso hasta matcha, instalarte a hacer home office o simplemente quedarte más tiempo del planeado. Hay merch, buen ambiente y ese ritmo tranquilo de mañana que no anticipa en absoluto lo que viene después.

A las 6:00 pm todo cambia. Un refrigerador se abre con una palanca, literal, y revela la entrada a otro mundo. Al otro lado está Café Drama un lugar donde todas las emociones tienen permiso de existir, amor, tristeza, coraje, felicidad, despecho, burnout. Todo cabe aquí y nada necesita explicación.

Por qué nos encanta Café Drama

Lo primero que aparece es una instalación de Pedrito Sola con el icónico “error catastrófico de la mayonesa”, una pieza que te recuerda que equivocarse también puede ser divertido y que reírse de uno mismo es parte del proceso. Corres las cortinas y entras al espacio principal, bañado en rojo, con una barra central vibrante, DJ, música en vivo y mesas donde todo puede pasar.

Pero hay más. La noche se ramifica en mundos distintos, está la barra de bebidas con icónicos vasos de veladoras, cada una con un mensaje específico para pedir lo que necesitas; una pequeña sala de videojuegos para quien quiera desconectarse un momento, el photobooth para capturar cada momento, y al fondo, el tarotista residente al que se suman invitados especiales según la noche.

Los baños merecen mención aparte, los lavabos son mixtos para convivir y platicar, el de mujeres tiene su propio espacio de belleza con Dyson y las puertas se interconectan entre cabinas para que la conversación no pare.

Después está el bar de pizzas, que abre de 11:30 pm a 12:30 am y se convierte en su propio universo con reggaetón de los 90, perfectamente aislado para que la música de adentro no se mezcle con la de afuera. Y luego el pianito, la tercera barra, más íntima y cozy, donde un músico en vivo pasa el micrófono por si alguien quiere cantar. Porque aquí nadie juzga, y eso se siente desde que entras.

Los happenings son parte del ritual. La noche tiene su propia coreografía y cada visita la descubre diferente. Todo esto de miércoles a sábado, de 6:00 pm a 2:00 am, para mayores de 25 años.