Nos fuimos al Valle de Guadalupe con Casillero del Diablo para conocer el lanzamiento de su nuevo vino: Fusión de Orígenes: México & Chile, una propuesta que une dos mundos expertos en vino en una sola botella.
El resultado es una mezcla que celebra lo mejor de ambos lugares: la pasión mexicana y la leyenda chilena. El vino combina uvas tintas del Valle de Guadalupe, en México, con uvas del Valle del Maule, en Chile, creando una fusión sabe a historia compartida y a identidad. Y es por esto que es importante recalcar la palabra “fusión”, porque en esta colaboración no estamos hablando de una simple mezcla de uvas, sino de tradición y cultura.




Por qué es especial Fusión de Orígenes
Durante el recorrido por los viñedos, fue imposible no dejarse llevar por el paisaje y las vistas espectaculares, en donde nosotros mismos pudimos cosechar las uvas y ver muy de cerca todo el proceso que hay detrás de un vino. Ahí, entendimos que cada botella de Fusión de Orígenes guarda dentro un poco de esa conexión entre lugares, personas y pasiones.
Héctor Urzúa, enólogo de Casillero del Diablo, define este vino como “un puente entre culturas, fusionando 50% de vino mexicano y 50% de vino chileno. La frescura y textura de los suelos de Guadalupe se integran con la potencia y profundidad del Maule, creando un ensamblaje que honra la diversidad y riqueza de ambas tierras”.

La mezcla está compuesta por 60% Caladoc y 40% Touriga Nacional del Valle de Guadalupe, junto con Malbec del Valle del Maule, lo que da como resultado un vino equilibrado, con una textura rica y esencia compleja, pero que es muy fácil para el consumidor, sobre todo para los mexicanos porque está pensado especialmente para nosotros.
Esta fusión es perfecta para paladares jóvenes, pero también para los más experimentados, porque encuentra el equilibrio perfecto para poder maridar con una infinidad de alimentos. El de Chile acompaña a comidas con más estructura y fuerza, mientras que el de México va con sabores más delicados y suaves; creando el balance ideal para todos.


Una de las cosas más lindas de esta colaboración es el diseño de su botella porque también cuenta una historia, porque rinde homenaje a la cultura, tradición y al arte mexicano a través de la Talavera. Con azules intensos, toques dorados, y si te fijas bien, el diseño de los mosaicos en su etiqueta, cada detalle busca representar el diálogo que hay entre estas dos culturas.
Casillero del Diablo trae ‘Fusión de Orígenes: México & Chile’ como un símbolo del encuentro entre dos países que comparten el mismo pasión y amor por la tierra y el vino. Una botella que nos recuerda que las culturas se pueden mezclar y conseguir un resultado increíble.




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